domingo, 8 de febrero de 2026

DOMINGO OLIVERA. Esclarecido patriota

DOMINGO OLIVERA. Esclarecido patriota

Fotos personales tomadas el 29 de enero de 2024
En esta placa conmemorativa podemos leer: "DOMINGO OLIVERA. 1798-1866. Esclarecido Patriota: sirvió al país desde 1813. Colaboró con los gobiernos de Martín Rodríguez y Bernardino Rivadavia. Redactor del ARGOS. Presidente den 1853 de la Sala de Representantes de Buenos Aires y Senador en 1855. Pioner rural: Formó, con sus hijos, el merino argentino legando a los suyos nombre y fortuna en dura lucha con el agro. Sus descendientes rinden con este bronce homenaje a sus virtudes . 1952".
RECURSO BIOGRÁFICO.
Breve síntesis biográfica de don DOMINGO de OLIVERA y BARAHONA,
fundador del Linaje en Buenos Aires
Nacido en Ambato, en ese entonces Virreinato de Perú, el 10 de octubre de 1798. Educado en Lima donde residía su familia, debió abandonar de urgencia esta ciudad teniendo poco más de 10 años, por encontrarse indirectamente implicado en la revolución de la que formaba parte su padre don Domingo de Olivera y Borja –partidario de la independencia- contra el Virrey Abascal a fines de 1809. Abascal fue conocido en la historia como el “Virrey del Acertijo” a causa de la idea de Don Domingo (el viejo) de colocar en las esquinas bolsas conteniendo sal, habas y cal, que fonéticamente indicaban “sal Abascal) en alusión al virrey. Diccionario Biográfico de Ecuador, Tomo 6/03.
Apresuradamente se refugian en el Alto Perú, trasladándose a La Paz y de allí a Chile. Luego de la batalla de Tucumán, ingresan al Río de la Plata por la provincia de Salta y en marzo de 1813 “vemos llegar al puerto de Buenos Aires a un padre cansado y a un muchacho prematuramente serio que trae consigo su inseparable violín y entre sus libros, un ejemplar latino de las églogas de Virgilio” (Arturo Peña – Linaje de los Olivera en Buenos Aires).
Siete años vivió don Domingo de Olivera y Borja en Buenos Aires, partiendo de ella el 30 de Agosto de 1820 para unirse e incorporarse al ejército libertador y reunirse con el resto de su familia. Formó parte del ingreso triunfal a Lima, la ciudad de los Reyes.
Domingo hijo, por su parte, “se había ido abriendo camino en Buenos Aires y era ya apreciado y estimado por los hombres de la Administración Nacional. Había además entregado su corazón a una beldad que brillaba con pronto fulgor en los salones porteños” (RAVELIO DUARDUE – Don Domingo Olivera – Sus Trabajos Tomo I.-), con quien contrajo matrimonio el 31 de julio de 1821 (ya había nacido Benjamín, hijo extramatrimonial fruto de sus relaciones con Antonia De Luca, hija de don Esteban. (conf. Juan Martín Olivera - ver nota del autor al pie de página).
Dolores Piriz y Olaguer Feliú, era hija del Coronel don Gonzalo Piriz (muerto en España en acción de guerra) y de doña Maria Pilar de Olaguer Feliz y Heredia, descendiente directa del Conde de Fuentes (título que data de Fernando el Católico) y hermana de Antonio, sexto Virrey del Río de la Plata y Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos.
Don Domingo inicia su actuación pública, cuando aún no había cumplido 16 años, como empleado de Intendencia de Policía, recomendado por don Hipólito Vieytes al Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas. El 21 de abril de 1819, ya era Oficial de Número del Ministerio de Hacienda.
Dos años antes, el 19 de Julio de 1817, el Gobernador Intendente de Buenos Aires, Manuel Luis de Oliden, lo había designado integrante de la “Sociedad del Buen Gusto en el Teatro”.
Por aquella época, frecuentaba con su padre el salón de los De Luca – en donde se cantó por primera vez el Himno Nacional – y a cuyas reuniones concurrían San Martín, Rivadavia, Pueyrredón, Guido, entre otros, siendo entonces cuando Domingo se inició como hombre de letras. Dominaba el latín y el francés, hablaba corrientemente inglés y era miembro de la Sociedad Literaria.
El 30 de Marzo de 1822, don Bernardino Rivadavia, Ministro de Gobierno del General Martín Rodríguez, lo nombra Secretario de la Legación que se enviaría a Chile y Perú, bajo el mando del coronel Don Félix de Alzaga, con el propósito de liquidar la deuda a la República Argentina por los gastos efectuados en las campañas libertadoras a Chile y Perú.
Al retornar a Buenos Aires, es designado por Rivadavia responsable del área y aspectos financieros necesarios para concretar la fundación de la “Sociedad de Beneficencia “ (Marzo de 1823). En Junio de ese año, proyecta el “Reglamento para la Economía y Orden Interior de los Colegios de la Capital”, que es aprobado por Rivadavia. También en ese año, diseña la creación de la Escuela de Agricultura.
El 1º de enero de 1825, luego de haber colaborado como periodista en los diarios El Censor y El Centinela, formando parte de la redacción del El Mensajero Argentino, con Juan Cruz Varela, Valentín Alsina y otros.
El 10 de febrero de 1826, a los dos días de instalado Bernardino Rivadavia en la Presidencia, lo designa Oficial Mayor del Ministerio de Negocios Extranjeros y al año siguiente asume como Director y Administrador de la Caja de Ahorros, conjuntamente con Vicente López y Planes y Santiago Wilde.
Simultáneamente y en el momento más reacio de la guerra contra el Brasil, es designado Oficial Mayor del Ministerio de Guerra. En 1827 presenta al gobierno el “Reglamento para Orden y Estudio de la Universidad de Buenos Aires”.
Reprobó la revolución contra Dorrego, que lo depuso como gobernador de Buenos Aires y su posterior fusilamiento, actos ambos que lo decidieron a abandonar la política y dedicarse a las tareas rurales. Tiene apenas 30 años.
Comienza por arrendar la chacra “Los Remedios”, donde establece un tambo y molino de trigo. Adquiere además un campo en la Cañada de las Piedras, cerca de Chascomús, en donde emprende el mejoramiento del ganado ovino, que habría dado luego origen a los famosos Rambouillet Argentino creado por los Olivera y uno de los principales antecedentes del Merino Argentino.
Crea “Las Acacias” en el partido de Luján y extendiéndose mas allá de las fronteras con el indio, a través de su hijo Nicanor, funda los establecimientos Malal Tuel y La Dulce ambos en el Partido de Necochea.
“Durante la larga época de la tiranía (el autor se refiere al gobierno de Rosas), se mantiene alejado, no sólo de la política sino también del trato social, teniendo buen cuidado de ocultar sus progresos técnicos de “Los Remedios”, con el propósito de no hacerse notar por aquellos para quienes todo progreso era sospechoso”. Ravelio Doardue, obra citada, tomo II, pag.31.
Un día del año 1836, vienen a avisarle a don Domingo, que el Gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, estaba acampado detrás de sus montes en Los Remedios ”ocupado en detener a lecheros, que no llevaban la divisa federal bien colocada sobre el pecho”. Se vistió con la ropa más usada y raída que tenía y se dirigió al campamento. “Allí, encontró efectivamente a su excelencia, tal cual se le había dicho, rodeado de todo lo más notable de San José de Flores, riéndose a carcajadas del susto que producía a los pobres lecheros, cuando se les detenía para eximir si llevaban sobre el pecho la divisa federal en paraje bien visible como lo había ordenado y, si a su juicio no lo estaba, se les destinaba al servido de las armas en un batallón de línea. “Olivera, había tratado a Rosas en las diferentes subsecretarías que desempeñara durante la época en que Rosas por el cargo que ejercía en las Milicias de Campaña frecuentaba a menudo los Ministerios, allí, oficialmente, atendía a este con la cortesía que habitualmente usaba con todos, sin imaginarse entonces el efecto que en el ánimo de Rosas producían sus corteses atenciones”. “al ver llegar a Olivera, él, que le había conocido durante la fastuosa Presidencia de Rivadavia actuando con los diplomáticos de entonces y en los salones de la alta sociedad porteña, se sorprende al verle con aquel traje, abandona su posición y levantándose, con gran asombro de todos los que le rodeaban, corre a recibirlo, dándole un fuerte abrazo y felicitándolo por su transformación. Después dirigiéndose a todo aquel séquito, exclamó: Tengo el honor de presentarles a mi amigo Don Domingo Olivera a quien estimo mucho, sintiendo no poder presentar a un federal neto como desearía, sino a un salvaje unitario, pero incapaz de hacer mal a nuestra santa causa, se los recomiendo muy especialmente y les ordeno lo respeten porque ha hecho grandes servicios al país. Y luego dirigiéndose a Olivera agregó: Si, mi amigo yo no puedo hacerle milagros, convirtiéndolo a nuestra santa causa. Debo decir la verdad: usted es un salvaje unitario, pero bueno como pocos y eso basta”. R.D. obra citada, Tomo I, pág. 124 y siguientes. Rosas no quiso trasladarse al casco de Los Remedios y, a la caída del sol, se retiró del campamento.
Después de la batalla de Caseros, uno de los primeros actos de Olivera fue el de ofrecer sus servicios al Gobierno de Buenos Aires, pero no decidido aun a reintegrarse a la política, sólo acepta el cargo de Juez de Paz del Partido de San José de Flores, al que tuvo que renunciar el 29 de abril de 1852, para incorporarse electo por la Ciudad de Buenos Aires a la Cámara de Representantes, cuya presidencia asumió al asumir el General Pinto como Gobernador de la Provincia.
En 1853, Pastor Obligado lo designa Ministro de Relaciones Exteriores y Gobierno, cargo al que renuncia.
En 1856, es nuevamente designado Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, cargo que nuevamente declina.
Junto con don Félix Frías, Vicente Fidel López, Marcelino Ugarte y Miguel Cané fundan en 1859 el Partido Conservador y el diario” La Patria” que tuvieron muy corta duración.
Ante la necesidad de ocuparse personalmente de sus intereses, se retira nueva y definitivamente de la función pública. Fallece el 3 de Mayo de 1866.
(Nota del autor: Benjamín, enfermó de sífilis a los 14 años contagiado por travesuras realizadas conjuntamente con peones de los establecimientos de su padre (conf.Miguel Alfredo Olivera – El Ramo de Olivo), fué curado, pero con consecuencias serias para su salud mental, bueno e inofensivo, padecia una suerte de infantilismo crónico. No tuvo descendencia y se encuentra enterrado en la bóveda familiar en el Cementerio de La Recoleta)
Fuente: Carlos Olivera Avellaneda
NdR: Carlos Olivera mantiene el sitio Web de los Olivera, en el cual se muestran actualizados los datos de los integrantes de esta familia, incluyendo sus fundadores y descendientes, así como un permanente homenaje a todos los portadores del "ramo de olivo", símbolo y estandarte de paz, unión y fraternidad, denominadores comunes en las distintas generaciones de "los Olivera".
Biografía de Domingo Olivera (40 Kb)

jueves, 5 de febrero de 2026

RICARDO PASSO. Una alegoría portadora de rosas.

RICARDO PASSO. Una alegoría portadora de rosas.

Foto personal tomada el 26 de octubre de 2025
En esta placa conmemorativa podemos leer el siguiente epitafio: "Al Sub Teniente RICARDO PASSO en el segundo aniversario de su fallecimiento. Sus compañeros. 12 de enero 1908". Toda la placa se encuadra en un marco muy arquitectónico sostenido por dos columnas a ambos lados con capiteles corintios muy simples. En la parte superior vemos una llama votiva para simbolizar un homenaje que se desea eterno. El rostro de este militar aparece en un círculo con toda la carga simbólica del mismo y ampliado en su significación con pequeñas palmas de roble. Una figura femenina que simboliza posiblemente la amistad que con vestimentas a la moda griega clásica admira el rostro de la persona homenajeada. En su delantal lleva flores como símbolo de la amistad de sus compañeros. Al pie de la columna derecha una palma pequeña de laurel completa la narración. 


lunes, 12 de enero de 2026

ORIGENES DE LA SIMBOLOGÍA CRISTIANA FUNERARIA. [Texto 3]

ORIGENES DE LA SIMBOLOGÍA CRISTIANA FUNERARIA. [Texto 3]

Son muchas las fuentes sobre las cuales podemos sustentar la interpretación de la simbología cristiana funeraria. Una de ellas es la escrita el obispo de Génova Jacques de la Vorágine que vivió a mediados del siglo XIII y este libro gozó durante toda la Edad Media y aún después de una gran difusión. Se trata de una obra en que relata la vida de mártires, confesores y santos siguiendo el calendario litúrgico. Es importante para conocer los atributos con los que los artistas fundados en estos relatos crearon las representaciones hagiográficas. Esta autor a su vez se basó para su trabajo en textos muy importantes para el estudio de la simbología cristiana como son los llamados evangelios apócrifos o las Etimologías de san Isidoro de Sevilla que ya hemos citado.
De esta obra nace la simbología del demonio o el paganismo vencido por la verdadera fe representado ya sea como serpiente a los pies de la imagen de la Virgen María o como dragón alado vencido por san Jorge. Una paloma que en general representa las almas volando al cielo o el descenso del Espíritu Santo, en este texto se aplica a santa Escolástica, hermana de san Benito, mostrando como su alma asciende al cielo. De esos relatos nacen otras imágenes como el arpa con la que el Rey David cantaba según las leyendas los salmos que pasa a simbolizar toda la alabanza cristiana. El cráneo o calavera con la que vemos a anacoretas y santos que la sostienen en sus manos simbolizará el llamado a desprenderse de toda vanidad y será en la simbología cristiana un ‘memento mori’ que nos recuerda que la muerte tiene el poder de hacernos a todos iguales. [1]
El corazón encendido o con una llama sobre el mismo, que tan frecuentemente vemos sobre las puertas de muchos monumentos funerarios, simboliza la caridad y el amor de Dios. Este corazón en llamas es el mayor atributo que nos permite reconocer a san Agustín y que hasta el día de hoy forma parte del escudo de la orden de los agustinos.
El cordero con el estandarte de la resurrección simboliza la presencia de Cristo pero también se lo relaciona con san Juan Bautista ya que fue el primero en señalar a Jesús de Nazaret como el verdadero cordero de Dios que reemplaza a todos los otros corderos utilizados en los rituales del Antiguo Testamento.
Jesucristo es el centro de toda la simbología cristiana funeraria y por ello se le aplicará un complejo bestiario para señalar su presencia y promesas. Además del cordero, su sacrificio en la cruz es simbolizado por el pelicano alimentando a sus polluelos. El león también ocupara un lugar importante para señalar la fuerza y victoria de su resurrección. Los peces como primer sinónimo de la eucaristía tendrán un lugar importante tanto para simbolizar este sacramento como posteriormente el bautismo.
[1] DE LA VORÁGINE, Santiago. “La leyenda Dorada” Tomo I y II. Alianza Editorial S.A. Madrid. 1997. 





DOMINGO OLIVERA. Esclarecido patriota

DOMINGO OLIVERA. Esclarecido patriota Fotos personales tomadas el 29 de enero de 2024 En esta placa conmemorativa podemos leer: " DOMIN...