sábado, 28 de marzo de 2026

VITRAL FUNERARIO FIRMADO POR ANTONIO ESTRUCH Y BROS.

VITRAL FUNERARIO FIRMADO POR ANTONIO ESTRUCH Y BROS.

Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026
Es realmente todo un hallazgo encontrar un vitral firmado y además por un artista de una larga trayectoria en Europa y Argentina. La escena del nacimiento de Jesús de Nazaret, en el pesebre de Belén, es muy rara en la iconografía funeraria. En esta obra vemos al niño aún el el pesebre y a su madre en una actitud de adoración pero a la vez con mucha ternura sonriendo al niño recien nacido.
La firma de este artista se puede ver en el ángulo inferior derecho del vitral.
RECURSO BIOGRÁFICO.
Estruch, Antonio
Antonio Estruch y Bros nació en Sabadell, Cataluña el 17 de abril de 1873​ y falleció en Buenos Aires el 16 de septiembre de 1957. Pintor, decorador mural y vitralista, discípulo de Joan Vila i Cinca, estudió el arte del vitral en Alemania.
Fue becado por la Real Academia de San Fernando en 1892 y la Academia de España en Roma entre 1894 y 1896, fue a Palestina para pintar una serie sobre la vida de Jesús. En 1910 marchó definitivamente a Buenos Aires, donde fue director de la Escuela de Bellas Artes.
En la Argentina y Chile tiene gran cantidad de vitrales realizados, principalmente religiosos y en confiterías notables.
Autor de las pinturas murales y telas del Templo María Auxiliadora en Rodeo del Medio, escena de las batallas de Lepanto y Turín. En las lunetas superiores del ábside ejecutó coros de ángeles y en las lunetas de la bóveda central los santos vinculados al culto mariano, las telas “Mater Divinae gratiae” y “Salus infirmorum”, siendo su colaborador Francisco Castelló.
En los años ‘20s, las principales iglesias católicas de todo el país, solicitaban sus servicios por la calidad y sensibilidad que él otorgaba en su tarea.
Fundó su taller en 1922 en calle Piedras 1019 de la CABA, el taller tuvo tres generaciones de vitralistas; hizo vitrales a seis presidentes, en la Casa Rosada, Teatro Colón, Café Tortoni, a 50 iglesias, 20 catedrales, los vitrales del Hotel Conquistador de Santa Fe y La catedral de Reconquista en Rosario.
(Diccionario de las Artes Plásticas en Mendoza 1900-1995 de Santángelo, Quesada y Benchimol, Universidad Champagnat, Mendoza 2015.

miércoles, 25 de marzo de 2026

MARGARITA ISABEL MARIA LALOR CAVANAGH. Libro "Se puede" Testimonio de Vida. Para valorar las pequeñas alegrías.

MARGARITA ISABEL MARIA LALOR CAVANAGH. Libro "Se puede" Testimonio de Vida. Para valorar las pequeñas alegrías.

25 DE MARZO 2026. MES DEDICADO A RECUPERAR Y PROMOVER LA MEMORIA DE MUJERES MERITORIAS CUYO TESTIMONIO SE CUSTODIA EN ESTE CEMENTERIO. VIGÉSIMAQUINTA BIOGRAFÍA
Fotos personales tomadas el 29 septiembre de 2020
Cada día la Recoleta me sorprende con testimonio de vida y de lecciones de quienes superaron obstáculos y propusieron alternativas. Según mi mirada este Cementerio no nos habla de la muerte sino de las muchas vidas que aún hoy y allí mismo nos hablan para alentarnos en nuestro camino.
RECURSO BIOGRÁFICO.
Margarita Lalor Cavanagh y una lección basada en el amor a la vida. Incapacitada para moverse, narró su historia en un libro escrito con el pie.
Margarita Lalor Cavanagh goza, en generosa dimensión, de lo que a gran parte de la humanidad le falta: paz de espíritu. Es por esa carencia que su búsqueda puede convertirse en la razón de toda una existencia.
A los 52 años, esta mujer hermosa, de ojos celestes profundos y sonrisa adolescente, con su contextura aparentemente frágil y su voz apenas audible, alcanzó ese bien invalorable mediante un sufrimiento indecible. Esclerosis lateral amioatrófica se llama la enfermedad que implacablemente comenzó a avanzar sobre su cuerpo cuando tenía 22 años y se bebía la vida a borbotones. Entonces, estaba enamorada y soñaba con ser pintora.
Hoy, mientras se expresa trabajosamente, dice sentirse "en las nubes" por la repercusión que su libro "Se puede" está cosechando, no sólo entre personas discapacitadas. También recibe cartas de jóvenes que le agradecen haber contado su historia porque "les ha ayudado a valorar las pequeñas alegrías".
Se decidió a narrar su vida con "espíritu guerrero para hacerles honor a mis ancestros (irlandeses)" y su mensaje en "Se puede" es conmovedor: "Amo la vida y cada minuto que pasa es un maravilloso regalo de Dios. Cada día, cuando me despierto, agradezco a Dios la vida que me dio. Le agradezco también por mis dos pies, con los cuales antes bailaba, caminaba y corría; ahora con el izquierdo escribo y con el derecho hablo por teléfono".
Fuerza espiritual y coraje
Margarita Lalor tiene su mente lúcida y clara, y su cuerpo inerte, con la excepción de su pie derecho. Sin embargo, con una computadora adaptada a sus necesidades, conectada a un pedal que activa un sensor en la pantalla, durante tres meses, y a razón de catorce horas diarias, escribió su vida.
"Una vez que comencé ya no podía parar. Las palabras me brotaban como una catarata. Desde 1971 no había vuelto a escribir. La computadora fue como abrir una vía de escape a un intelecto que estaba preso. Así pude volver a comunicarme con los demás", dice con una sonrisa amplia que ilumina su piel blanquísima.
Recostada en su cuarto, luego de un día "de intensas emociones", motivadas por la presencia de su hermana mayor, residente en España, y la entrevista con La Nación -según confió una asistente-, Margarita dice que quiso contar su experiencia para ayudar a otros. "Cuando tenía 22 años me pregunté: ¿Por qué a mí?, y un sacerdote muy sabio me respondió: ¿Y por qué a usted no? Sabemos que en el mundo hay enfermedades, desgracias, gente a la que le toca sufrir algo invisible. Hay personas que llevan un dolor grande o sufren de soledad. Acepté mi cruz y sólo la aceptación me trajo paz. La paz aclara la mente y uno puede luchar con más fuerza. De este modo aprendí a valorar lo bueno que tiene la vida."
A lo largo de treinta años, Margarita se ha mantenido fiel a su amor por el arte. Sigue estudiando historia del arte y no pierde ocasión de visitar museos, exhibiciones y muestras. Intentó una y otra vez con el traductorado de inglés, pero la exigencia de los exámenes fue demasiada. Como no hablaba en clase, tenía que presentar resúmenes escritos. "Aunque en 1996 me fue muy bien y me pidieron que volviera", comenta con indisimulado orgullo.
Se fatiga un poco al hablar y pide ayuda a la cronista con el almohadón sobre el cual descansa. Agradece con una mirada inenarrable.
-¿Qué tanto la afectó la falta de un amor personal, pese a tener el de Dios y el de su familia?
-Tengo un amor de pareja inconcluso. Aún no sé qué va a pasar. Lo quiero tanto que no me atrevo a hacerlo pasar por estas dificultades y limitaciones que tengo. Para escribir una hoja tardo un día y no puedo valerme sola. Siempre dependo de otras personas. Pero la independencia física no es libertad espiritual y yo tengo esa libertad. Por eso digo que Dios sabe lo que hace.
-¿Cuáles son sus recuerdos más dolorosos y los más bellos?
(Pierde la mirada en un punto lejano.) -Cuando a los 22 años, escondida detrás de una puerta, supe que me quedaban cinco meses de vida. Fue doloroso romper mi noviazgo, porque estaba muy enamorada y no tenía derecho a atar a nadie a ese destino. La muerte de mamá fue otro momento durísimo. Y el mejor momento fue comprender cuál era mi camino. Allí se acabaron mis luchas internas, mi rebeldía, y comencé a pensar en positivo. Uno puede ser feliz cuando siente que está cumpliendo la voluntad de Dios.
-¿De qué se arrepiente?
-De haber sido egoísta en el primer momento de la enfermedad. Sólo pensaba en mí y me sentía desgraciada. Les pido perdón a todos los que tuvieron que aguantarme.
-¿Cuáles son sus sueños?
-Quiero escuchar al prójimo porque ya nadie se escucha. Hoy la gente se saluda así: Todo bien, ¿no? Y eso no es escuchar. También quiero hacer reuniones de espiritualidad con discapacitados, pues tengo facilidad para comunicarme. Con el libro me di cuenta de la falta que hace llenar el vacío que padece la gente. No valoramos la vida por causa del materialismo, que nunca nos dará plenitud espiritual. Y estoy pensando en otro libro donde hablaré sobre el futuro. En el año 2000 no podemos hacer otra cosa que mirar hacia adelante
Nació el 25 de julio 1946-Falleció el 9 de junio de 2005
Autobiografía
Me llamo Margarita Isabel María Lalor Cavanagh. Nací un día muy frío, el 25 de julio de 1946, en Buenos Aires.
Mi historia es de lo más común: segunda hija de una familia de cinco hermanos, tres mujeres y dos varones, de ascendencia irlandesa y fervientes católicos. La infancia transcurrió muy feliz. Me recibí de Bachiller en el Colegio del Sagrado Corazón, y de Maestra Catequista. Dibujaba bastante bien, tenía marcada facilidad para los idiomas, trabajé y ahorré para conocer el mundo, seguí cursos de Historia del Arte, amé siempre el campo, estaba de novia con José Yanzón. Corría el año 1968 y empezaron los problemas de salud. Era desesperante: día a día iba perdiendo fuerzas: ahora la mano izquierda, el habla y un pié. Me diagnosticaron esclerosis lateral amioatrófica (ELA), una enfermedad neuromuscular crónica, progresiva y generalmente terminal. No lo podía creer
Tenía 22 años y me pregunté: “¿Por qué a mí?” y un sacerdote muy sabio me respondió“¿Por qué a usted no?” Sabemos que en la vida hay enfermedades, desgracias, gente a la que le toca sufrir algo invisible. Hay personas que llevan un dolor grande o sufren de soledad.
Acepté mi cruz y sólo la aceptación me trajo paz. La paz aclara la mente y uno puede luchar con más fuerza. De este modo aprendí a valorar lo bueno que tiene la vida.
Decidí no tener lástima de mí misma. Salió a relucir mi espíritu guerrero: para hacerle honor a mis ancestros pelearía hasta el final.
Coraje y adelante. Haría lo imposible por seguir viviendo. Tenía tantos motivos para y por los cuales vibrar y existir. Tantas asignaturas pendientes…
Lo mejor fue comprender cuál era mi camino.
Allí se acabaron mis luchas internas, mi rebeldía, y comencé a pensar en positivo.
Uno puede ser feliz cuando siente que está cumpliendo la voluntad de Dios. 






VITRAL FUNERARIO FIRMADO POR ANTONIO ESTRUCH Y BROS.

VITRAL FUNERARIO FIRMADO POR ANTONIO ESTRUCH Y BROS. Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026 Es realmente todo un hallazgo encontrar ...