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miércoles, 1 de julio de 2026

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026
LA MEDIACIÓN DEL PATRIMONIO FUNERARIO.
El patrimonio funerario, en todas sus diversidades, es un mediador entre nuestro presente y las preguntas que le hacemos al pasado. Es un mediador que nos permite encontrarnos con los rastros y las huellas que han dejado los seres humanos, tanto en sus acciones como a partir de sus modos de pensar. Como estudiosos de ese pasado no podemos negar que estamos anclados en el presente que sin duda condiciona y nutre las preguntas y búsquedas que hacemos al tiempo pasado.
Es claro que no es la muerte como hecho biológico lo que mueve el interés por este patrimonio, sino la actividad humana de aquellos seres vivos frente a la muerte. Queremos conocer como interpretaron el final de sus existencias, como la visualizaron y que símbolos utilizaron para expresar sus sentimientos y pensamientos. Los rastros de esas vidas, acciones, actitudes, sentimientos o dolores los que queremos descifrar. Para llegar a esas vidas utilizamos la mediación de los testimonios que llamamos patrimonio funerario. Siempre será un conocimiento indirecto mediado por tumbas, sepulturas, epitafios, símbolos, que desde el pasado le hablan al presente.
Si bien en este estudio vamos desde el presente al pasado con un bagaje de preguntas y conocimientos que tienen relación con nuestro contexto, también regresamos de ese pasado con una carga simbólica de sentimientos y aportes que hemos de intentar aplicar a responder las inquietudes del presente. No es solo un ejercicio teórico o un conocimiento del pasado por el pasado mismo sino que se intenta construir una acción que explique y pueda modificar el presente.  






lunes, 29 de junio de 2026

LA ORIENTACIÓN DEL PATRIMONIO FUNERARIO. Los puntos cardinales y su simbología

LA ORIENTACIÓN DEL PATRIMONIO FUNERARIO. Los puntos cardinales y su simbología

Fotos personales tomadas el 4 de junio de 2026
Para el cristianismo la orientación de las iglesias y en especial las basílicas tenía una importancia simbólica muy importante. Entre los cuatro puntos cardinales el este era el escogido por su fuerte carga de significado ya que era el lugar del cual nace el sol y este hecho es rodeado de una muy compleja reflexión sobre la iluminación espiritual. El recibir los primeros rayos del sol se relacionaba tanto con la renovación de la vida, sus posibilidades de plenitud como con la idea de la nueva vida, la resurrección final.
Existen una gran cantidad de textos tanto dentro del cristianismo como en otras religiones de relacionar el oriente como el origen de la sabiduría, la vida y los nuevos amaneceres, tanto físico como espiritual
En este contexto me pregunto si algunos cementerios en América Latina cumplen esa orientación y si existen documentos que nos permitan pensar que fue un tema de debate cuando se planificó su orientación.
Los puntos cardinales organizan simbólicamente el espacio a los que posiblemente en la simbología funeraria se le puede agregar la dimensión vertical y la del inframundo. Por supuesto no podemos dejar de pensar en el punto central que relaciona esas dimensiones ya que ese punto es el lugar de la geografía simbolica la dimensión en que se encuentra el cielo y la tierra, lo divino y lo humano, el cielo y el infierno, etc. Por supuesto estos puntos cardinales también se relacionan con una cruz en la cual se organiza la vida y la muerte, el tiempo circular y el tiempo lineal. Esos puntos cardinales, su punto central y las dimensiones verticales y horizontales son la fuente de energías espirituales que muchas veces se expresa claramente en la arquitectura funeraria.
En los textos del escritor denominado Pseudo Dionisio Areopagita que describe una liturgia bautismal, en la cual el catecúmeno que va a pasar por esas aguas renovadoras es colocado mirando al occidente, lugar donde habita el mal, con las manos levantadas para pronunciar las palabras de un exorcismo, ritual que aún perdura modificado en la liturgia de muchas iglesias cristianas en las actuales liturgias de bautismo. Luego de haber renunciado al demonio, sus obras y sus pompas, el neófito se volvia al oriente para comenzar su nueva vida, inducido por el celebrante a elevar sus manos y mirada al cielo de donde procedía su nueva ciudadanía.
Es muy posible que en la geografía y ubicación de cementerios y monumentos funerarios aún perdure esta mentalidad y comprensión de esta geografía simbólica propia del patrimonio funerario[1].
[1] CHEVALLIER, Jean, bajo la dirección y GHEERBRANT, Alain, colaboración. “Diccionario de los Símbolos”. Herder Editorial S.A. Barcelona. 2007 páginas 1330 a 1336 



LAS FECHAS HISTORICAS NO SON NEUTRAS.

LAS FECHAS HISTORICAS NO SON NEUTRAS.

Si bien no considero esencial para comprender procesos el recordar de memorias las fecha de los acontecimientos que interesa interpretar, no por eso se puede negar su valor. Los años y los días en que ocurren los acontecimientos históricos no tienen valor por si mismo si no los ubicamos en un proceso de motivos y causas que siempre es mucho más amplia en el tiempo, tanto si miramos hacia el pasado o consideramos las consecuencias derivadas de esos hechos.
La fecha de inauguración del Cementerio de 1822 tenemos que pensarla como un momento en un largo proceso histórico que comenzó muchos años antes y como resultado de decisiones tomadas en el denominado Congrego de Viena cuando las potencias vencedoras de las invasiones napoleónicas portadoras de las ideas republicanas de la Revolución Francesa, dieron lugar al proceso de restauración del absolutismo monárquico.
En ese contexto y aliado a esas potencias los Estados Pontificios y todos los pontífices de la primera mitad del siglo XIX se opusieron a la independencia de los Virreinatos españoles existentes en América y que habían comenzado el proceso de independencia. Sin este dato en mente no podemos comprender en profundidad las medidas tomadas para crear este cementerio.
También esta oposición del Papa de Roma a la independencia americana destaca la valentía de sacerdotes del clero diocesano y religiosos franciscanos y dominicos que, en claro enfrentamiento a esa posición política de Roma, apoyaron los procesos de independencia. Mientras que en general el alto clero de la Iglesia Católica Romana asumió esa oposición pontificia a los procesos de independencia, el llamado bajo clero, es decir los sacerdotes y religiosos con mejor contacto con el pueblo apoyo y promovió la independencia.
Teniendo en cuenta este contexto las autoridades de la Provincia de Buenos Aires, su gobernador Martín Rodríguez y su secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, expropiaron las propiedades de este convento franciscano de modalidad recoleta. No fue disuelta la orden religiosa sino que los religiosos franciscanos fueron obligados a llevarse todas sus pertenencias y volver a su convento original ubicado en las proximidades de la actual Plaza de Mayo.
En el año de 1822, varios años después de haberse declalrado la independencia, era normal que se mirara con cierta aprehensión a la iglesia y hay que recordar que recién en 1840 los Estados Pontificios reconocieron la independencia durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas pero que solo después de la batalla de Caseros enviaron al primer nuncio para ser representado en estas tierras.
Asimismo tenemos que tener presente la influencia de la Ilustración que formulo nuevas propuestas políticas y sociales como las estructuras republicanas que dividía el poder absoluto monárquico en una estructura destinada a impedir gobiernos autoritarios. Con el mismo entusiasmo promovian la libertad de prensa, de culto y los derechos humanos. Este espiritu se puede encontrar en la acción de crear el primer cementerio público separado de la administración eclesiástica pero que por no romper totalmente la tradición continuo siendo campo santos, es decir, exclusivo para católicos hasta 1853.
Sin tener en cuenta estos acontecimientos que brindan un contexto a la creación del Cementerio de la Recoleta podemos llegar a conclusiones un tanto parciales y no totalmente fundadas.



jueves, 24 de julio de 2025

MARIANO V. MARTINEZ. Relacionar el patrimonio funerario con la nueva historiografía.

MARIANO V. MARTINEZ. Relacionar el patrimonio funerario con la nueva historiografía.

Fotos personales tomadas el 19 de junio de 2025
El actual interés en el patrimonio funerario es consecuencia para muchos historiadores de las propuestas tanto de la Escuela de los Anales francesa que desde 1929 ha cuestionado la forma de hacer historia durante el siglo XIX, centrada en la biografía de grandes personalidades o predominantemente en los hechos políticos. Tanto las primeras generaciones de investigadores discípulos de Marc Bloch y Lucien Febvre y la posterior variante de esta corriente historiográfica llamada Nueva Historia que tiene como protagonistas al medievalista Jacques Le Goff y Pierre Nora han ampliado los horizontes de la investigación histórica y en esa ampliación el patrimonio funerario ha formado parte ya que pasó a ser una fuente de información ya que las fuentes para conocer el pasado no se limitó a y solo los documentos. Esta Nueva Historia es lo que se denomina la historia de las mentalidades, es decir las representaciones y comprensión colectiva de las más profundas estructuras mentales de un tiempo o período de larga duración que encuadre los hechos puntuales. El historiador de esta escuela no se limita al hecho de narrar los acontecimientos sino que empleando recursos aportados tanto por la sociología, antropología y la psicología busca interpretar la serie de datos que una variedad de fuentes hasta ese momento ignoradas comenzaron a aportar. El patrimonio funerario ha pasado a ser una fuente de información sobre mentalidades para llegar a formar un corpus documental importante. Asimismo el análisis de este patrimonio puede brindar una mirada y un análisis global o total del conjunto tanto en el tiempo como en el espacio. La arquitectura de este monumento funerario en un interesante estilo neo clásico nos permite considerar toda una mentalidad tanto social como cultural. Las pilastras nos hablan de una comunicación con una verticalidad ascendente. Los capiteles con palmas de acanto insinúan el deseo de una eternidad muy fugaz. En la placa que vemos en el frontón dice: " El Banco El Hogar Argentino a su director. MARIANO P. MARTINEZ. Noviembre de 1915". Este simple elemento nos invita a pensar en la situación económica y la problemática de las viviendas populares a principios de siglo XIX y las respuestas dada a ese situación en un largo período de tiempo. Este monumento funerario no es solo una respuesta estética sino es parte de una mentalidad abarcadora e integral. 





SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario. Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026 LA MEDIACIÓN DEL PATRIMONI...