lunes, 2 de marzo de 2026

MARÍA JUSTA DE URQUIZA COSTA. Un ramo de flores silvestres.

 MARÍA JUSTA DE URQUIZA COSTA.

1º MARZO 2026. MES DEDICADO A RECUPERAR Y PROMOVER LA MEMORIA DE MUJERES MERITORIAS CUYO TESTIMONIO SE CUSTORIA EN ESTE CEMENTERIO. Primera biografía.

Siempre hay leyendas sin mayor fundamento que intentan explicar monumentos y obras de arte. Forman parte de la imaginación literaria que algunas veces, como es este caso, le concede a una obra centrada en los valores militares de un varón un toque humano y romántico que le aporta una figura femenina supuestamente imagen de una esposa.
MARÍA JUSTA DE URQUIZA COSTA. Un ramo de flores silvestres.
Fotos personales tomadas el 4 de marzo 2024.
Uno de mis objetivos es rescatar la memoria de las mujeres que aun yacen escondidas y opacadas en mausoleos que parecieran solo pertenecer a varones ilustres. En el caso del mausoleo del Tte. Gral. Luís María Benito Campos, es una obra iniciada justamente por Justa de Urquiza y ella es protagonista de este monumento y es mi voluntad que su nombre no se olvide.
RECURSO BIOGRÁFICO.
María Justa de Urquiza Costa
Fecha de nacimiento: 18 de septiembre de 1854
Lugar de Nacimiento: Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina. Defunción:12 de octubre de 1940 (86) Buenos Aires, CABA, Argentina
Familia inmediata:
Hija de Gral. Justo José Faustino Francisco de Urquiza y García, Presidente de Argentina y Dolores Facunda Costa Brizuela Esposa de General Luis María Benito Campos Madre de Luis María de las Mercedes Campos Urquiza; Justa del Carmen Campos Urquiza; Celina Campos Urquiza; Jorge Justino Justo Jose Campos Urquiza; Dolores Campos Urquiza y otros
Es una historia de amor...
La foto que acompaña éstas líneas es del Mausoleo del General Luis María Campos, en el Cementerio de la Recoleta. [Fotos personales tomadas el 2 de agosto de 2019]
Guerrero de la Guerra contra el Paraguay, combatió en algunas de las batallas más sangrientas de esa guerra, casi perdiendo la vida en "Curupaytí". También combatió contra el indio en las fronteras, y participó en los últimos enfrentamientos entre Unitarios y Federales. Fue Ministro de Guerra en cuatro oportunidades
La historia que quiero contarles aconteció en la provincia de Entre Ríos. Dicen que sucedió un día en el que Luis, se hallaba al frente de un grupo de soldados participando de un desfile. Cuando al acercarse al Palco Oficial, la vio... Era una bella niña de apenas quince años. Sin embargo, el corazón del soldado quedó completamente embrujado por el rostro angelical de la pequeña. Dicen que salió de la formación, abandonando el desfile. Dicen que se bajó de su caballo, y con apuro, cortó algunas flores del campo que estaban a orillas del camino, y dicen que fue a ofrecérselas a la ladrona de su corazón...
Encabezando aquel desfile se hallaba el General Justo José de Urquiza. Y a pesar de lo desubicado y extraño de lo hecho por Campos, no lo reprendió, sino que lo tomó como una admirable y osada galantería para con la bella muchacha... la cual era su hija, Justa, a la que él llamaba "Negra"..
Justa y Luis noviaron por tres años, y luego se casaron. Tuvieron once hijos.
Cuando fallece Luis en 1907, Justa manda a construir el Mausoleo que vemos en la imagen. Si lo miramos bien, veremos un detalle, que si no conoces la historia de amor entre Luis y Justa, pasaría desapercibido...
Miren la figura al pie del conjunto escultórico. Es una mujer, ofreciéndole algo al General que abrazado a su sable, mira hacia el horizonte.
Esa figura femenina que alza su mano izquierda alcanzándole un ramito de flores silvestres, es Justa Urquiza de Campos, devolviéndole al guerrero las flores que supieron robarle el corazón.
Créditos texto @eduardo Javier mundani osuna 








EDUARDA DAMASIA MANSILLA. [1834-1892]

EDUARDA DAMASIA MANSILLA. [1834-1892]

2 DE MARZO 2026. MES DEDICADO A RECUPERAR Y PROMOVER LA MEMORIA DE MUJERES MERITORIAS CUYO TESTIMONIO SE CUSTORIA EN ESTE CEMENTERIO. Segunda biografía
Es muy posible que una de las tareas más importante de este grupo sea la de arrancar del olvido el nombre de personas que han tenido un protagonismo en diversas campos del conocimiento. La tarea de vanguardia que esta mujer asumió enfrentando prejuicios y discriminaciones diversas vale la pena conocer y tenerla como modelo. Como todo ser humana en ella encontramos propuestas valientes en defensa de personas y poblaciones vulnerables, indudablemente fue una precursora de la literatura gauchesca y es necesario reconocer este mérito.
RECURSO BIOGRÁFICO.
EDUARDA MANSILLA. La primera novelista argentina que también fue una gran compositora musical.
Cronista y escritora de distintos géneros, también incursionó -aunque de manera amateur- en la música: una faceta muy poco conocida de Mansilla, pero con la que demostró un talento y sensibilidad notables. Compuso una gran cantidad de canciones en español, francés, y melodías religiosas para canto y piano. En esta nota, recorremos parte de la vida y obra de una de las mujeres más importantes de la cultura nacional.
Nacida el 11 de diciembre de 1834 en la Ciudad de Buenos Aires, Eduarda Damasia Mansilla perteneció a una familia social y económicamente acomodada, con un linaje ligado estrechamente a la política y la cultura. En ese aspecto, Eduarda se desempeñó como compositora, cronista y escritora de ficción, además de incursionar y cautivar con su gran sensibilidad para la música.
Fue hija de una personalidad destacada de la Guerra por la Independencia, el general Lucio Norberto Mansilla, considerado un héroe de la batalla de la Vuelta de Obligado; hermana del reconocido político y escritor Lucio Victorio Mansilla -autor, entre otras obras, de Una excursión a los indios ranqueles-, y la sobrina preferida del influyente político y militar Juan Manuel de Rosas, gobernador de la Confederación Argentina desde 1831 a 1861. Eduarda fue la quinta hija de su padre y la segunda de Agustina Ortiz de Rozas (hermana menor de Juan Manuel), luego de que Lucio Norberto enviudara de su primera esposa, Polonia Durante Olivares.
Madre de sies hijos -Eduarda, Manuel José, Rafael, Daniel, Eduardo y Carlos-, fue una mujer adelantada y, a los 45 años, a pesar de los prejuicios, tomó la decisión de separarse de su marido. Para una mujer de su época y de su estrato social, el hecho fue calamitoso, más habiendo contraído nupcias a los 21 años con el diplomático Manuel Rafael García Aguirre, hijo del también diplomático Manuel José García: un unitario y gran opositor de Juan Manuel de Rosas. Fueron años en que Eduarda ya estaba ejerciendo una de sus grandes pasiones: la escritura. Se dedicó a diversos géneros, pero, en aquel contexto puritano y patriarcal, aquella separación no hizo más que cerrarle puertas.
Eduarda, la primera novelista argentina
No obstante, Eduarda se destacó más por su lucidez y sensibilidad, desplegada en su obra literaria, que por ser la primera novelista argentina en publicar. Escribió novelas, dramas, ensayos, críticas y textos periodísticos. Compuso también en francés, idioma que dominaba con maestría. Su prosa despertó la admiración del propio Víctor Hugo. "Su libro me ha cautivado. Yo le debo horas cautivantes y buenas. Usted me ha mostrado un mundo desconocido. Escribe una excelente lengua francesa, y resulta de profundo interés ver su pensamiento americano traducirse en nuestro lenguaje europeo. Hay en su novela un drama y un paisaje: el paisaje es grandioso, el drama es conmovedor. Se lo agradezco señora, y rindo a sus pies mis homenajes".
La cita del escritor francés Victor Hugo se debe a la tercera obra de Eduarda, Pablo ou la vie dans les pampas, o Pablo o la vida en las pampas, obra que primero apareció en distintas entregas de la revista L’artiste, y editada luego, en 1869 como libro por la editora E. Lachaud.
Daniel, Alvar y Eduarda
No fue para evitar los prejuicios sobre las mujeres, sino una obligación editorial: publicar sus dos primeras obras bajo el seudónimo de “Daniel”. Estas fueron El médico de San Luis, editada en Buenos Aires en 1860, y Lucía Miranda, en el mismo año, dedicada al personaje femenino del fuerte de Sancti Spiritu, el primer asentamiento europeo en Argentina, a orillas del río Carcarañá, fundado en 1527 por el veneciano y navegante Sebastián Gaboto.
Su obra versa sobre las sociedades indígenas y sobre la violencia política, aunque también incursionó en el periodismo a través de la crónica. Solía firmar sus artículos con el sobrenombre de "Alvar".
En materia de letras, fue gran admiradora de Jean de La Fontaine y Hans C. Andersen, el poeta danés y escritor de cuentos clásicos para niños y niñas, como el "El patito feo", "Pulgarcita" o "El soldadito de plomo". Su incursión en el género provocó nuevos elogios, tras publicar Cuentosen 1880, lo que significó el primer volumen de narraciones infantiles confeccionadas para niñas y niños argentinos. Domingo Faustino Sarmiento le dedicó un extenso artículo en El Nacional por esta entrega.
“Eduarda ha pugnado como mujer diez años por abrirse las puertas cerradas a la mujer, para entrar como cualquier cronista o reportero en el cielo reservado a los escogidos machos, hasta que al fin ha obtenido un boleto de entrada, a su riesgo peligro”.
La escritora e investigadora María Rosa Lojo escribió sobre la autora: "Existen muchos motivos por los cuales Eduarda Mansilla debe ser recordada y releída. Porque llevó a la narrativa el ámbito aborigen como espacio humano, social y cultural, en una novela juvenil de asombrosa complejidad (Lucía Miranda), antes de que lo hiciera su más famoso hermano Lucio; porque puso en la escena literaria la cuestión del gaucho maltratado por la injusticia y excluido por la sociedad (ya desde El médico de San Luis), adelantándose a Lucio y a José Hernández; porque logra, además, una perspectiva que ni Lucio V. Mansilla ni Hernández desarrollaron: la profunda visión, desde la desgarrada interioridad, del lado oscuro de la épica: el desamparo de las mujeres, marginadas entre los marginales, 'locas' que se oponen a la ley de la violencia (que es la ley de los “héroes”) para salvar a sus hijos".
Lojo va más allá y se anima a compararlo con su hermano: “Si siempre se consideró a Una excursión a los indios ranqueles -1870, de Lucio Victorio Mansilla-, como el texto precursor del Martín Fierro -1872- por la fuerte apuesta a favor de los “hijos de la tierra”, por la inclusión de episodios que prefiguran las desdichas de Fierro (los gauchos perseguidos que se asilan entre los indios y con los que dialoga el narrador), bien puede decirse que Eduarda se adelanta a su hermano en el género”.
La música: la otra gran pasión
Otra de las facetas muy poco conocidas de esta personalidad de la cultura argentina fue la musical. Eduarda Mansilla había completado su educación con el estudio de la música, tanto en piano como en canto. En sus viajes a París, estuvo en contacto con grandes compositores e intérpretes como Gioachino Rossini, Charles Gounod y Jules Massenet, quienes sus enseñanzas enriquecieron enormemente el talento musical de esta aficionada a la música.
Tomás Ballicora, encargado de la programación musical académica en el Centro Cultural Libertad, comentó: "Su música era de una gran sensibilidad y un nivel realmente europeo. De hecho, en sus múltiples viajes se relacionó con gente muy destacada de la música. En esos intercambios, Eduarda demostró una gran predisposición".
Y agregó: "Eduardo García Mansilla, su hijo, también compuso unas obras impresionantes. Ambos nunca fueron compositores de gran magnitud de obras orquestales, por ejemplo. Siempre compusieron para aquellas reuniones sociales que mantenían: canciones, música para piano, violín, violonchelo. Pero aún así, no dejan de ser páginas de piezas musicales. No son obras de gran envergadura. No obstante, las melodías de Eduarda como también las de su hijo son de una profundidad y una belleza realmente digno de destacar".
Eduardo, por su parte, compuso una gran cantidad de canciones en español, francés y también melodías religiosas para canto y piano. Algunas de sus obras musicales son: Une larme (Romanza) Sobre letra de Alfonso de Lamartine; Légende (canción); Espoir en Dieu (canción) sobre letra de Victor Hugo; Cantares sobre letra de Adolfo Mitre (1882); Octobre (romanza, con letra de François Coppée); Brunette (Balada); Yo no sé si te quiero (1882); Se alquila (bolero para canto).
Eduarda Mansilla murió en Buenos Aires el 20 de diciembre de 1892 por una dolencia en el corazón. Tenía 58 años. Fue despedida en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, con un funeral multitudinario que incluyó numerosas personalidades de la Argentina.

MARÍA JUSTA DE URQUIZA COSTA. Un ramo de flores silvestres.

 MARÍA JUSTA DE URQUIZA COSTA. 1º MARZO 2026. MES DEDICADO A RECUPERAR Y PROMOVER LA MEMORIA DE MUJERES MERITORIAS CUYO TESTIMONIO SE CUSTOR...