ORIGENES DE LA SIMBOLOGÍA CRISTIANA FUNERARIA. [Texto 3]
Son muchas las fuentes sobre las cuales podemos sustentar la interpretación de la simbología cristiana funeraria. Una de ellas es la escrita el obispo de Génova Jacques de la Vorágine que vivió a mediados del siglo XIII y este libro gozó durante toda la Edad Media y aún después de una gran difusión. Se trata de una obra en que relata la vida de mártires, confesores y santos siguiendo el calendario litúrgico. Es importante para conocer los atributos con los que los artistas fundados en estos relatos crearon las representaciones hagiográficas. Esta autor a su vez se basó para su trabajo en textos muy importantes para el estudio de la simbología cristiana como son los llamados evangelios apócrifos o las Etimologías de san Isidoro de Sevilla que ya hemos citado.
De esta obra nace la simbología del demonio o el paganismo vencido por la verdadera fe representado ya sea como serpiente a los pies de la imagen de la Virgen María o como dragón alado vencido por san Jorge. Una paloma que en general representa las almas volando al cielo o el descenso del Espíritu Santo, en este texto se aplica a santa Escolástica, hermana de san Benito, mostrando como su alma asciende al cielo. De esos relatos nacen otras imágenes como el arpa con la que el Rey David cantaba según las leyendas los salmos que pasa a simbolizar toda la alabanza cristiana. El cráneo o calavera con la que vemos a anacoretas y santos que la sostienen en sus manos simbolizará el llamado a desprenderse de toda vanidad y será en la simbología cristiana un ‘memento mori’ que nos recuerda que la muerte tiene el poder de hacernos a todos iguales. [1]
El corazón encendido o con una llama sobre el mismo, que tan frecuentemente vemos sobre las puertas de muchos monumentos funerarios, simboliza la caridad y el amor de Dios. Este corazón en llamas es el mayor atributo que nos permite reconocer a san Agustín y que hasta el día de hoy forma parte del escudo de la orden de los agustinos.
El cordero con el estandarte de la resurrección simboliza la presencia de Cristo pero también se lo relaciona con san Juan Bautista ya que fue el primero en señalar a Jesús de Nazaret como el verdadero cordero de Dios que reemplaza a todos los otros corderos utilizados en los rituales del Antiguo Testamento.
Jesucristo es el centro de toda la simbología cristiana funeraria y por ello se le aplicará un complejo bestiario para señalar su presencia y promesas. Además del cordero, su sacrificio en la cruz es simbolizado por el pelicano alimentando a sus polluelos. El león también ocupara un lugar importante para señalar la fuerza y victoria de su resurrección. Los peces como primer sinónimo de la eucaristía tendrán un lugar importante tanto para simbolizar este sacramento como posteriormente el bautismo.



.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario