jueves, 3 de octubre de 2024

PEDRO GOYENA. Verbum inflammavit fides. La fe que encendió la palabra. Obra del escultor MARIO ARRIGUTTI.

PEDRO GOYENA. Verbum inflammavit fides. La fe que encendió la palabra. Obra del escultor MARIO ARRIGUTTI.

Foto personal tomada 16 octubre 2021
Este escultor está ampliamente representado con varias placas conmemorativas que forman parte importante del patrimonio de este cementerio. En las que he podido ubicar sigue una lineal muy próxima al Art Decó. Comparto en la sección Recursos más información sobre este político que en momentos de profundos debates defendió las posiciones de poder de la Iglesia Católica Romana como fue el dominio del Registro Civil con relación a los matrimonios y en su oposición a una enseñanza sin proselitismo religioso. En varias oportunidades he compartido la biografía del escultor MARIO ARRIGUTTI que se puede consultar en el archivo de este grupo.
RECURSO
Pedro Goyena, periodista, docente y político
Grandes personajes de nuestra historia
Por Omar López Mato
Pedro Goyena fue el defensor de las prerrogativas de la Iglesia y opositor al progresismo finisecular que proponía el laicismo y la secularización. Fue presidente honorario de la Unión Cívica.
Nació en Buenos Aires, el 24 de julio de 1843. Sus padres fueron don Pedro Regalado Goyena y doña Emilia del Río y Perdriel. Hizo sus estudios primarios en la escuela particular de don Juan Andrés de la Peña. Luego continuó sus estudios en el Colegio de Ciencias Morales y Seminario Eclesiástico. Se graduó de doctor en jurisprudencia en 1869, y de abogado en 1872.
Ejerció la docencia desde muy joven, antes de recibirse fue profesor de filosofía en el Colegio Nacional, cátedra en la que sucedió al rector de aquel establecimiento, Amadeo Jacques. También dictaría esta materia desde 1870 en la Universidad, y en 1874, Derecho Romano reemplazando al doctor Vicente Fidel López hasta 1892.
Además de su actividad docente, fue diputado provincial desde 1865 a 1867; miembro de la Convención de la Provincia de Buenos Aires desde 1870 a 1873, que dictó la constitución de ese año. Diputado al Congreso de la Nación de 1873 a 1874, y senador a la Legislatura provincial de 1877 a 1878.
Renunció a su cargo por estar en desacuerdo con los proyectos del Partido Republicano en el que militaba. Volvió a ser diputado nacional desde 1880 a 1884, y desde 1886 a 1890, los dos períodos más notorios de su carrera pública.
Fue miembro del Consejo General de Educación de la provincia de Buenos Aires. Defensor de Pobres, Ausentes e Incapaces, director del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Avellaneda lo convocó para consejo en la Casa de Gobierno, el 16 de febrero de 1880, con motivo de la crisis que amenazaba al país, y le ofreció un ministerio en su gobierno, pero Goyena no lo aceptó. En ese año, fueron nombrados el doctor Victorino de la Plaza y él para preparar los proyectos de Ley Orgánica de los Tribunales y del Código de Enjuiciamiento.
EL PERIODISTA
En vísperas de Pavón, hizo sus primeras armas como periodista en las publicaciones como La espada de Lavalle, de Juan Chassaing, luego pasó a formar parte del primer plantel de redactores de La Nación Argentina, fundada por José María Gutiérrez, que apoyaba la política presidencial de Mitre.
También escribió en El Nacional, y colaboró en La Prensa. Fundó y redactó el diario La Unión" de orientación netamente católica desde 1882 a 1888. Colaboraron en esta publicación Tristán Achával Rodríguez, Emilio Lamarca y José Manuel Estrada.
Pedro Goyena y el profesor José Manuel Estrada, se opusieron firmemente al progresismo finisecular que propiciaba imponer la escuela laica y el matrimonio civil. También dirigieron alternativamente la Revista Argentina (1868-72), una de las importantes publicaciones de la época, que fue avanzada de la generación del Ochenta.
EL ENSAYISTA
Goyena hizo su mejor y más extenso ensayo, tomando por asunto los dos poemas juveniles de Ricardo Gutiérrez, La fibra salvaje (1860), y Lázaro (1869). Llevó a cabo la recopilación de las poesías de Juan María Gutiérrez en 1869, mientras era Rector de la Universidad de Buenos Aires; publicó el primer tomo de las Obras completas, de Esteban Echeverría, realizada por el mismo Gutiérrez, en 1870; comentó el primer libro lírico de Carlos Guido y Spano, Hojas al Viento, en 1871.
Eduardo Wilde realizó un comentario sarcástico sobre un artículo que Goyena publicó en La Revista Argentina sobre el tomo de Poesías, de Estanislao del Campo, con prólogo de José Mármol, en 1870, lo que motivó una aireada polémica en el ambiente literario, en la que también participó Aristóbulo del Valle, desde la citada revista, y Navarro Viola, desde la suya.
Vale aclarar que Wilde era el defensor más ardiente de la Ley de Educación laica y fue el principal oponente en los debates del Congreso. Curiosamente, Wilde era el médico de la familia Goyena y había traído al mundo a varios hijos de Pedro Goyena.
También realizó ensayos sobre los trabajos de Adolfo Lamarque y Jorge Mitre. Además de ensayos históricos y políticos, como Política Retrógrada; La Revolución de Mayo; La Cuestión Electoral; El Congreso de 1870, que retratan la época que vivió; Imprescriptibilidad de la Tierra Pública; Acciones Posesorias; El Santuario de Luján; Enseñanza Secundaria, Federalismo de Buenos Aires.
Solo le interesó la obra crítica de Larra de las letras españolas de su siglo. Goyena prefirió a los ingleses William Hazlitt y Macaulay, y los franceses Sainte-Beuve, Villemain y Taine, así como sus poetas preferidos fueron Byron, Lamartine y Musset. Todos ellos influyeron en su estilo, en el que dejaba llevar por consideraciones filosóficas, propias de su espíritu religioso.
TEMIBLE FE
Atraído por lo político, desde joven supo analizar tendencias y personas con criterio imparcial. Pero cuando sentía que atacaban su fe era temible.
La tribuna parlamentaria fue escenario en que Goyena enfrentó a sus contrarios con fundamentos históricos, apoyado en su razonamiento netamente religioso.
Como orador parlamentario dejó su impronta en la Legislatura, en la Convención Constituyente de la Provincia de Buenos Aires, y posteriormente en la Cámara de Diputados de la Nación, con discursos sobre la enseñanza religiosa en las escuelas, voto secreto en las elecciones; autonomía del Banco de la Provincia, Ley Orgánica de la Municipalidad de Buenos Aires, Estatua de Mazzini; pena de muerte; recursos de fuerza; intervención de Tucumán u Obras Sanitarias de la Nación.
El 6 y 11 de junio de 1883, declaró su posición sobre la libertad de enseñanza y enseñanza religiosa en las escuelas, y el 20 y 22 de octubre de 1888, contra la ley de Matrimonio Civil, donde argumentó que la razón de nuestra nacionalidad está fundamentada en los principios religiosos, y que pensar otra cosa, era entregar a la juventud a las corrientes más peligrosas e inmorales. La actuación que le cupo en ese memorable debate, hizo que la Asociación Católica de Córdoba ordenara labrar una placa de oro para el defensor del matrimonio religioso; el Arzobispo doctor Aneiros asistió al acto de su entrega en Buenos Aires.
Pedro Goyena pronunció un notable discurso para despedir los restos de Avellaneda, que motivó aplausos de los presentes en la necrópolis, dicho discurso fue valorado por León XIII, que lo hizo publicar en el Osservatore Romano.
El 13 de abril de 1889, ante el creciente utilitarismo, y la corrupción operante, alzó su voz, en el Jardín Florida, invitando al pueblo a apoyarse en un gran partido político para la defensa de sus derechos. Entonces surgió la Unión Cívica, de la que fue uno de sus presidentes honorarios.
Señaló la presencia del doctor Vicente F. López "resto venerable de la Asociación de Mayo", y poniéndolo como ejemplo de virtud ciudadana, dijo: "Saludad, jóvenes la austeridad del patriotismo", y completando su pensamiento en medio del entusiasmo cívico, exclamó con acento vibrante: "Queremos la verdad del derecho".
Murió el 17 de mayo de 1892 en su vieja casona, víctima de una neumonía infecciosa, atendido por los doctores Güemes, Ayerza, Naón, La Rosa y Pillguin. Fue velado en la Catedral por disposición del Arzobispo doctor Aneiros.
El día del sepelio, le dedicó unas sentidas palabras el Presidente de la República, doctor Carlos Pellegrini, para el que fuera "una de las más brillantes y altas manifestaciones de la intelectualidad argentina, uno de los caracteres más sanos y más nobles, una de las vidas más honestas y más puras". También hizo uso de la palabra, el doctor Aristóbulo del Valle, y lo mismo hicieron los doctores Leopoldo Basavilbaso, en nombre de la Universidad, Jancito R. Ríos y Apolinario Casabal. Todos ellos exaltaron su influencia entre sus contemporáneos.

EL LENGUAJE MARAVILLOSO DE LOS SÍMBOLOS

EL LENGUAJE MARAVILLOSO DE LOS SÍMBOLOS

Fotos personales tomadas en mis caminata y peregrinaciones
Para conocer en profundidad el valor y mensaje del patrimonio de este cementerio necesitamos tener un somero conocimiento e interés en el lenguaje simbólico y alegórico que son centrales en este espacio. El aprendizaje de este medio por el cual en otros tiempos expresaron una mentalidad, sentimientos y valores también necesitan ser traducidos a nuestro tiempo como para que este patrimonio entre en diálogo con nuestro presente. Sin la comprensión de ese lenguaje simbólico la Recoleta permanece callada y le es difícil entrar en diálogo con aquellas personas que le visitan porque en él todo es símbolo, es la sombra de un mundo que va más allá de todas las miradas. En cada pasillo, en cada obra arquitectónica, en cada ángel que nos observa hay un misterio y un mensaje que espera ser descifrado.
RECURSO.
EL SÍMBOLO ES EL FUNDAMENTO DE TODO.
¿Qué valor daremos, pues, al símbolo? ¿Con qué nombre nuevo nombraremos hoy lo ya sabido? De ser concepto o metáfora el símbolo sería en verdad bien poca cosa, y no haría sino recargar los ya sobrecargados canales de la computadora cerebral del hombre de hoy. El símbolo no es una manera más poética o hermosa de decir cosas ya sabidas, aunque también sea eso. El símbolo es el fundamento de todo cuanto es. Es la idea en su sentido originario, el arquetipo o forma primigenia que vincula el existir con el Ser. Por él a modo de puente el ser se manifiesta a sí mismo: crea un lenguaje, inventa los mundos, juega, sufre, cambia, nace y muere…El símbolo es el instrumento de la creación y también el instrumento del retorno. El conocimiento del símbolo, también llamado gnosis, para distinguirlo del conocimiento conceptual, acumulativo o discursivo, nos pone en contacto con una fundamental ignorancia, que según Sócrates y los maestros de cualquier tiempo y lugar, es el objetivo de la filosofía. Filosofía que aquí ha de entenderse en sentido propio, como amor a la divina Sofia. La visión simbólica del mundo, que fue la de los antiguos, los cuales unánimemente
DICCIONARIO DE LOS SÍMBOLOS Bajo la dirección de JEAN CHEVALlER Doctor en teología. Profesor de filosofía con la colaboración de ALAIN GHEERBRAN. 






VENTURA G. COLL. Una escena de un rito de pasaje. Figura Psicopompo

VENTURA G. COLL. Una escena de un rito de pasaje. Figura Psicopompo

Foto personal tomada el 20 septiembre de 2020
Esta escena donde vemos a una figura masculina guiando a un grupo de figuras humanas hacia una puerta a la cual se accede por medio de tres escalones en los cuales se indica en cada uno una virtud es un clásico del patrimonio de este cementerio. Es lo que se llama un RITO DE PASAJE. La figura central masculina que tiene una mano sobre esa puerta donde podemos leer claramente PAX es lo que se llama una figura PSICOPOMPA, es decir aquella que guía las almas de los difuntos en el proceso de pasar de una dimensión a otra y que puede adquirir diversas identidad. Es un elemento muy útil del prestar atención a las virtudes que aparecen en cada escalón porque nos revelan los ideales de conducta imperante en aquel momento en nuestra sociedad. AMISTAD, LEALTAD, NOBLEZA. Estas virtudes pueden variar de escena en escena que forma parte de muchas placas conmemorativas. En la placa podemos leer: "VENTURA G. COLL. Sus amigos. 4 de mayo 1916". Es interesante notar la gran cantidad de placas que aparece solamente la afirmación "sus amigos".
RECURSO.
VENTURA G. COLL
Para algunos el mejor intendente que tuvo nuestro partido en sus primeras décadas de formación. Nació en la capital de la provincia de Santa Fe un 18 de septiembre de 1854 y siete días después fue bautizado bajo el nombre de José Genaro Ventura Coll Comas en la Iglesia Matriz de la capital santafecina por el cura párroco Don José de Amenábar. 
DE FAMILIA PATRICIA
Su abuelo catalán, Don Ventura Coll, era oriundo de la villa de Lloret de Mar en Gerona, España. Proveniente de una acomodada familia, había llegado a la ciudad de Santa Fe de la Veracruz allá por el 1800. En 1802 se casó con Delfina Diez de Andino, descendiente de una de las familias más antiguas de la ciudad. El padre de Delfina, Don Manuel Ignacio Diez de Andino era un comerciante que había logrado una posición económica muy encumbrada. Su abuelo, también se dedicó al comercio y se trasladó con su familia a Montevideo y luego a España. En 1823 regresó al país junto a su familia, aunque Don Ventura regresa a su madre tierra para morir en Cádiz, en 1831.
De este matrimonio nacen nueve hijos: Ramona, Mercedes, Victoria, José Gabriel, María Benita, Ventura José, María Salomé, Sebastián Ramón y Manuel. De ellos, descienden muchas familias tradicionales porteñas, santafecinas, entrerrianas y salteñas.
Pero vamos a ocuparnos del padre de Ventura G. Coll, Manuel Coll Diez de Andino que contrajo matrimonio con Agustina Mónica Comas y Troncoso. Se radicaron inicialmente en Santa Fe. Manuel fue funcionario de esa provincia y miembro de la Comisión del Presupuesto y Ley de Impuestos durante la gobernación de Rosendo M. Fraga. Formó parte de la redacción de la Constitución para la provincia de Santa Fe, sancionada en agosto de 1856.
Manuel y Agustina tuvieron 10 hijos, Agustina Rosa; Manuel Pascual Julián; Sebastián Damián; Juan Crisóstomo; Mariano Martín; los trillizos Bartolomé Juliano; Luis Buenaventura y Mariano Ginez (fallecieron a los pocos días de nacer); los mellizos Tomás Mariano y María Tomasa de los Dolores; y el menor José Genaro Ventura.
NIÑEZ Y JUVENTUD
Nacido en una familia numerosa y sin problemas económicos, Ventura G. (muchos autores traducen la letra “G” como Gregorio pero no encontré ningún indicio en los documentos investigados que lo nombren de esa manera, solo aparece su nombre de bautismo, “José Genaro Ventura”) pasa una feliz niñez en la capital santafecina rodeado de sus hermanos y familiares. No sabemos a ciencia cierta adonde cursó las primeras letras. Posteriormente ingresó en el Colegio de la Inmaculada Concepción fundada por los padres jesuitas en 1861. Esta institución creció rápidamente y llegó a tener mucha fama por la excelencia en la formación filosófica y científica con que egresaban sus alumnos. Cuando finaliza sus estudios secundarios se traslada a Buenos Aires para estudiar en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que había sido creada por iniciativa de Juan María Gutiérrez en 1861, de la que se gradúa como ingeniero agrimensor.
INGENIERO AGRIMENSOR
En 1852, luego de la batalla de Caseros y con la caída de Rosas, comienza una etapa llamada de “organización nacional”. Pero es a partir de la batalla de Pavón en 1861 cuando Mitre se hace del poder y Buenos Aires toma las riendas del país donde comienza la formación del estado nacional. El “progreso” estaba basado principalmente en la expansión agraria pampeana generada por los capitales extranjeros. Para ello se hizo muy importante el trabajo de los agrimensores que establecieron los procedimientos de las mensuras y el amojonamiento de las tierras.
Larga y ardua debe haber sido la tarea que tuvo realizar Ventura como ingeniero agrimensor, en un momento en que la Argentina comenzaba a formarse y la llegada de gran cantidad de inmigrantes produjo profundas transformaciones en la sociedad y en el reparto de las tierras, haciéndose necesaria la creación y traza de nuevos pueblos y colonias. Ventura trabajó en mensuras en explotaciones de tierras del Chaco y norte de Santa Fe. Allí conoció a otro colega suyo que luego sería su cuñado y los dos tendrían una importante participación en la formación del Partido de General Sarmiento, al ingeniero don Carlos de Chapeaurouge. Trabajaron juntos en diferentes lugares de nuestro país, como cuando Chapeaurouge confeccionó el primer mapa catastral de la provincia de Córdoba en 1871. Y es muy probable que Ventura haya colaborado en esa mensura ya que allí se encontraba cuando falleció su primer hijo que es inhumado en el cementerio de aquella provincia mediterránea.
Durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, dirigió varias expediciones a territorios del sur y trazó la Colonia San Martín, Junín de los Andes y Comodoro Rivadavia.
Además fue diputado en la Legislatura de Santa Fe y de la Provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Guillermo Udaondo
(Ignacio Salinas para el Archivo Histórico del Partido de San Miguel)

RAFAEL FERNÁNDEZ BLANCO (Hijo). Psicopompo. Aquel que guía a las almas de los difuntos.

RAFAEL FERNÁNDEZ BLANCO (Hijo). Psicopompo. Aquel que guía a las almas de los difuntos.

Fotos personales tomadas el 24 de septiembre de 2019 y 21 de marzo 2020
En esta placa conmemorativa encontramos otra versión de una escena de rito de pasaje. En la parte superior vemos en un CÍRCULO o MEDALLÓN el rostro de la persona homenajeada. Es importante recordar la relación de todo lo circular en el lenguaje simbólico funerario con la eternidad y con el tiempo. Como fondo de la escena vemos un edificio muy NEO CLÁSICO con la palabra PAX en su centro y las conocidas ACRÓTERAS en ambos costado del frente. En esta arquitectura vemos también COLUMNAS DÓRICAS según la tradición de la Grecia clásica. En la puerta a la cual señala la figura masculina vemos la cabeza de un LEÒN como símbolo de protección. En el centro la figura masculina que guía a un grupo de personas hacia esa simbólica puerta. Vemos nuevamente los tres escalones pero esta vez no hay ninguna virtud indicada en cada uno de ellos como ocurre en otros casos. Esta figura central es lo que se denomina un PSICOPOMPO, es decir aquel que facilita el paso a las almas de los difuntos y de tiempo a otro, de una realidad a otra. 
Entre las diversas inscripciones podemos leer a la izquierda “Sus amigos. Espíritu de temple, noble y generoso en sus afectos” En este mismo lado y en el ángulo inferior vemos lo que se conoce como la COPA DE HIGIA, la hija de Esculapio. Este es el símbolo que identifica la profesión de farmacéuticos pero algunas veces se extiende a los médicos en general. También podemos ver un trípode desde el cual aparentemente emana una columna de incienso como símbolo de plegaria y memoria acompañado por una PALMA DE GLORIA. En la parte inferior de la placa podemos leer: "RAFAEL FERNÁNDEZ BLANCO +5 ENERO 1928” Esta placa esta firmada por la casa que la diseño A.ABBIATI Y HNOS. Buenos aires. 



miércoles, 2 de octubre de 2024

Ingeniero ALFREDO ZIMMERMANN RESTA. Una columna trunca tiene un mensaje.

Ingeniero ALFREDO ZIMMERMANN RESTA. Una columna trunca tiene un mensaje.

Foto personal tomada el 14 de septiembre de 2024
COLUMNA TRUNCA (quebrada, rota, sesgada) es un símbolo frecuente en este cementerio y en el lenguaje iconográfico es el símbolo de una vida truncada en forma inesperada o muy joven. Ambos aspectos solo lo pueden revelar las fechas de nacimiento y fallecimiento. Si continuamos pensando en las categorías de ICONOGRAFIA e ICONOLOGÍA podemos decir que esta columna trunca es la representación concreta, física y material de un símbolo de una idea abstracta. La ICONOLOGÍA nos llevará a interpretar el contexto en que esa vida ha sido truncada y nos dará la explicación del mensaje de este símbolo. El paso de una etapa a la otra nos revela el mensaje o la interpretación que en un determinado momento y en un determinado grupo social se piensa tanto la vida como la muerte. Esta pequeña placa conmemorativa realizada con una estética muy especial y muy diferente a todas las otras que encontramos en este cementerio nos informa que: “Falleció en enero 23 de 1925. Al Ing. ALFREDO ZIMMERMAN RESTA. Q.E.P.D. Centro de Estudiantes de Ingeniería. Recordando”. Me parece importante enfatizar la expresión DESCANSE que aparece detrás de la letra D, que se repite una y otra vez en el mensaje de las placas porque nos revela que en ese momento y para este grupo social la muerte es un tiempo de descanso en espera de un evento futuro que transformara la realidad. Descanso y paz que se repite una y otra vez fortalece esta idea de una realidad que el ruido y las voces altisonantes no debe perturbar. Es interesante intentar interpretar tanto la especie de guirnalda o corona que rodea a la columna que posiblemente tenga al que ver con la expresión RECORDANDO y el pedestal sobre el que se ha colocado esa columna. 


martes, 1 de octubre de 2024

EZEQUIEL DE ELÍA. Cómo mirar una obra arquitectónica funeraria

EZEQUIEL DE ELÍA. Cómo mirar una obra arquitectónica funeraria

Fotos personales tomadas el 14 de septiembre de 2024 
Frente a este monumento funerario voy a intentar aplicar el método iconográfico del historiador del arte ERWIN PANOVSKY. El primer paso es el ANÁLISIS PRE ICONOGRÁFICO, es decir detallar estrictamente lo que veo y solo lo que ve sin interpretación. Por ejemplo un edifico algo deteriorado por el tiempo con una cruz en la parte superior, una puerta de hierro algo oxidada, en el triángulo superior veo el rostro de un niño o adolescente con alas a los costados y dos columnas a ambos lados de la puerta semi redondas y con una terminación en la parte superior de ellas de elementos tomados de la botánica. También podría hablar de los materiales y otros detalles como el nombre que aparece por arriba de la puerta y el tipo de letra con el que está escrito. El segundo momento es el verdaderamente la etapa ICONOGRÁFICO donde veo que el estilo arquitectónico es una mezcla de elementos mayormente tomados del NEO CLÁSICO con pequeños detalles del NEO GÓTICO. A continuación veo dos CORONAS DE NOMEOLVES con CINTAS funerarias. En el TIMPANO veo un QUERUBIN y a ambos lados de la puerta dos PILASTRAS con estrías y capitel semi corintio. A ambos lados de la puerta dos ANTORCHAS verticales. El tercer momento sería el llamado ICONOLOGÍCA donde es necesario hacer una síntesis de todos estos elementos y preguntarnos el significado y el mensaje de todos ya no por separado sino en la relación entre ellos. En este momento aparece el contexto que le da un sentido a esta construcción. Ese contexto va más allá del cementerio porque tengo que pensar en el año de su construcción y si tengo datos sobre el titular del monumento funerario. El QUERUBIN aparece casi como un pacífico guardián el espacio y aún de quienes le estamos observando. Las dos ANTORCHAS VERTICALES con sus llamas encendidas nos hablan de la confianza en la luz de la vida que siempre vencerá a todas las tinieblas y ese mensaje de serenidad, confianza y consuelo es el mensaje que esta obra de arte arquitectónico nos quiere comunicar.
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SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario. Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026 LA MEDIACIÓN DEL PATRIMONI...