LOS CIRIOS Y VELAS EN EL LENGUAJE SIMBÓLICO FUNERARIO.
Fotos personales tomadas el 19 de junio de 2025
La luz de los cirios, fuente de la iluminación física o espiritual, todas las llamas de las antorchas verticales o invertidas y de las velas más simples desempeñan un lugar importante en la simbología funeraria.
Todo cirio y toda vela simboliza una presencia: la de Cristo que es según las Escrituras la luz del mundo. En el Evangelio de Juan 18, 2 podemos leer: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. En línea con esta afirmación y justamente para señalar esta presencia que en la liturgia cristiana, aún en los tiempos de la electricidad se sigue encendiendo en los altares de diversas confesiones cristianas se encienden cirios y velas, ya no por una necesidad sino por su fuerza en simbolizar.
Esta lenguaje se nutre de diversos relatos bíblicos para enriquecer sus múltiples significados. Del relato de las Vírgenes prudentes y las vírgenes fatuas, nace uno de estos significado de cirios y velas como símbolo de la vigilia y espera cristiana, muy adecuado para el lenguaje funerario: En el Evangelio de Mateo 25, 1.13 donde ser relata esta parábola se cuenta la necesidad de estar preparados para una espera de un retorno que se demora y por ello cada cristiano tiene que estar provisto de suficientes y necesarios recursos que alimente esa iluminación que le permite superar el tiempo de espera.
Es útil y necesario relacionar en el vocabulario simbólico de esta luz de vigilia con el significado de cementerio como espacio justamente de esa espera muy distante de toda relación con lo mortal. [1]
[1] CHEVALLIER, Jean, bajo la dirección y GHEERBRANT, Alain, colaboración. “Diccionario de los Símbolos”. Herder Editorial S.A. Barcelona. 2007. Página 463



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