VENTURA CARDOSO. REPENSAR LA ARQUITECTURA FUNERARIA.
Fotos personales tomadas el 15 de septiembre de 2026
La arquitectura funeraria forma parte del lenguaje simbólico más amplio y complejo que va más allá de consideraciones técnicas, de estilos o materiales utilizados. Es un ordenamiento que al igual que las alegorías intenta con sus propias características expresar en forma visible ideas y mentalidades con valores abstractos que las palabras no son lo suficientemente adecuadas para expresarlas. La arquitectura funeraria es un lenguaje que quiere expresar en forma visible ideas, valores y sentimientos abstractos e invisibles.
Cada estilo arquitectónico es reflejo de una mentalidad y de valores que se siente representado específicamente por uno de ellos. El neo clásico se relaciona con los valores éticos y políticos de una idealizada Grecia clásica considerada tanto la cuna de la democracia como de las virtudes del mundo político. Igualmente, en su variante romana esta arquitectura es toda una alabanza a la legislación que permite la vida social y comunitaria. El neo gótico que es una idealizada recreación romántica que permite a muchos grupos y personalidades refugiarse de un mundo en rápido proceso de industrialización y secularización y que considerara como una amenaza a sus firmes convicciones religiosas. El neo egipcio es la siempre deseada promesa de eternidad y como un elemento que hace de la memoria de las personas un culto y una promesa de victoria frente al olvido.
Mientras que algunos estilos arquitectónicos en sus fuentes de inspiración miran hacia el pasado hay otros movimientos de vanguardia que miran hacia el futuro y son expresión de un gran optimismo en el presente. El art nouveau con su imitación de una naturaleza exuberante que la industrialización y la urbanización hacen cada vez más lejana intenta recuperar ese paraíso natural que la vida en las ciudades modernas parecía ocultar. El art decó con su estética exótica y geométrica intenta ser una reacción a la exuberancia del art nouveau y una propuesta refinada a un mundo que promete un progreso sin fin. Estas mentalidades no son ajenas a las propuestas de la arquitectura funeraria en los cementerios.
Cada elemento de la arquitectura funeraria adquiere una dimensión simbólica importante por el solo hecho de su ubicación en el espacio consagrado este patrimonio. Las puertas de los monumentos funerarios, más allá de su sentido práctico, son una invitación a participar de un rito de pasaje entre tiempos y espacios diferentes. Las cúpulas nos llevan a pensar en los arquetipos que sobreviven en la mentalidad contemporánea colectiva que nos lleva a pensar en la seguridad que proporcionaban al ser humano primitivo, cobijado bajo las bóvedas protectoras del tiempo de las cavernas. Los escalones nos introducen en el proceso de una ascensión espiritual necesaria para comprender el espacio del patrimonio funeraria.
Los cuadrados arquitectónicos simbolizan lo terrenal mientras que lo circular ayuda a pensar lo celestial y eterno. Los octógonos son el simbolismo que considera a la muerte como el nacimiento a la verdadera vida.



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