domingo, 12 de octubre de 2025

CARLOS VEGA BELGRANO. El feminismo en la voluntad masculina.

CARLOS VEGA BELGRANO. El feminismo en la voluntad masculina.

Fotos personales tomadas 17 de agosto 2024

Es lamentable que el movimiento que promueve las plenos derechos de las mujeres olviden las voces y voluntades masculinas que protagonizaron etapas importantes en ese proceso. Apenas aprobada la Declaración Universal de los Derechos del Hombres, surge la voz de un aristócrata como el filosofo Condorcet que cuestiona que esos derechos no incluyen claramente a las mujeres y pagará con su vida en la guillotina esta defensa. En esta placa podemos leer: "PÂX. A Don CARLOS VEGA BELGRANO, la Asociación Cultural "Clorinda Matto de Turner" en nombre de la mujer argentina anhela perdurar en el bronce su gratitud al ex Director del Diario "El Tiempo", quien fue el primero en admitir el esfuerzo femenino en la ímproba labor del periodismo. Amigo abnegado, periodista que honró la profesión. Caballero pundonoroso, consocio destacado: ¡Gracias! 1930 Abril 30-1940" Una clepsidra alada en línea art decó acompaña estas palabras de homenaje
Comparto el mensaje que este gran pensador realizó en homenaje a la tarea educativa de JUANA MANSO. Vale la pena darle una lectura.
RECURSO BIBLIOGRÁFICO.
Semblanza de Juana Manso como educadora/ Carlos Vega Belgrano, 1925.
El acto de la entrega de los diplomas a las primeras maestras graduadas en la Escuela Profesional de Mujeres de Lanús, realizado en el local del establecimiento, dio motivo a una brillante fiesta, a la que concurrieron el gobernador de Buenos Aires y otras altas autoridades nacionales y provinciales.
Abrió el acto el Presidente de la Liga Nacional de Educación, señor Carlos Vega Belgrano, pronunciando el discurso siguiente: «La Liga Nacional de Educación, al prohijar a la Escuela Profesional de Lanús, no hace más que contribuir al desarrollo del pensamiento, sobre la educación de la mujer, de los días del Consulado, tan poderoso que, más de un siglo después de haber sido enunciado por primera vez, nos está determinando y dando finalidad a los establecimientos, como el que nos cobija en estos momentos.
¿Cuál fue, señoras y señores, ese pensamiento—fuerza del siglo XVIII—nuestro? Preparar a la mujer para la lucha por la vida, ponerla en condiciones de satisfacer las exigencias domésticas. Por eso han hecho y hacen obra inorgánica, rompen con la tradición nacional, aquellos que convierten en almácigos de docentes, las escuelas profesionales.
Los diplomas de la de Lanús que hoy otorgamos y que he tenido el honor y el placer de subscribir, son signos de labor, de inteligencia, de gusto y de arte, y abrirán, solamente, los talleres, recomendarán al trabajo domiciliario y, en los hogares, donde no haya apremios materiales, hablarán de solaz y de entretenimiento.
No cumpliría mi cometido de presidente de la Liga Nacional de Educación, si ahora callara, no convirtiendo mi mirada sobre la imagen de Juana Manso, cuyo nombre llevará la biblioteca que se funda, hoy, en esta escuela.
La Liga tiene a Juana Manso por una de las patronas de la Escuela de la República, por uno de los representantes más distinguidos del espíritu nacional. Yo la conocí.
Su amplia frente estaba llena de claridad: su nariz era enérgica: en sus grandes ojos había curiosidad, penetración, tristeza y timidez. Sí… tristeza y timidez. ¡Había sido tan burlada! ¡Fue tan denigrada! ¡Tanto se había reído de ella la estulticia y la maldad!
Estas, lo menos que le decían en la calle, era: Madame Juana, Ña Manso, Juana la Brava. Un día, en un importante pueblo de Buenos Aires en que daba una conferencia sobre Lincoln, la interrumpieron a gritos. Hasta la golpearon.
Pero, mitigó sus penas el general don Bartolomé Mitre, que le dio la dirección de una escuela y elogió su compendio de Historia Argentina, cuyos méritos ha señalado un juez severo, el Profesor Carbia. La apoyó siempre Sarmiento, que ha escritos estas palabras: « La Manso, a quien apenas conocí, fue el único hombre entre los cuatro millones de habitantes en Chile y Argentina, que comprendiese mi obra de educación y que inspirándose en mi pensamiento, pusiese el hombro al edificio que veía desplomarse.»
Por fin, triunfó. La nombran de la Comisión de Educación, donde manifiesta la elevación de su espíritu, cuando ella, la liberal, la que moriría protestante, defiende al gran católico José María Estrada.
Fuera de la República, se le hace justicia también. En Estados Unidos de Norte América, el gran poeta Longfellow, aquel cuya cabeza hubiera podido servir a los escultores antiguos, para un Zeus sin cólera, cuyo «Salmo de la vida» tradujo el general Bartolomé Mitre, cuya obra elogió Andrade, exaltó y virtió al inglés, los versos de Juana Manso.
La ilustre viuda del gran Horacio Mann, ¿sabéis lo que escribe a Sarmiento, al saber la muerte de Juana Manso? Pues esto: «Debería ser inmortalizada». Escuchemos, señoras y señores, siempre, estas palabras.
Revista de Educación de la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, Año LXVI, La Plata, mayo- junio – julio 1925- NÚM. III.

PATRIMONIO FUNERARIO. Sobre simbología de muros. límetes y espacios cerrados.

PATRIMONIO FUNERARIO. Sobre simbología de muros. límetes y espacios cerrados.

Fotos personales tomadas 12 septiembre 2020
En general, al analizar el patrimonio funerario, le prestamos una relativa atención al espacio mismo que denominamos cementerio. Sus puertas de acceso y los muros o cercado que delimitan ese espacio también tienen una función simbólica. Todo espacio cerrado, cercado o delimitado claramente corresponde a aquello que en la cultura clásica griega se denominaba “témenos, es decir un espacio que en aquellos tiempos se lo consideraba sagrado y que aun actualmente se lo relaciona con una carga especial de significación muy diferente al espacio que consideramos cotidiano o secular.
Ese espacio claramente limitado es una unidad tanto conceptual como espiritual que protege y promueve memorias históricas o familiares. En general se los relaciona con la necesidad de proteger y también de limitar esas memorias. Debajo de todas esas estructuras podemos pensar que subyace aquella propuesta de Mircea Eliade que relación la fuerza trascendente de estos espacios cerrados o delimitados con la manifestación de lo que denomina una epifanía o hierofanía, es decir la manifestación de un poder que le otorga a un espacio una significación especial.
Esos muros y entradas tan especialmente adornadas pueden también querer simbolizar un punto que une dos realidades diferentes que denominamos bajo la expresión patrimonio tangible y patrimonio intangible. Este último es el que nos conecta con este pensamiento que nos llega desde la Gracia clásica pero que se mantiene vigente en nuestra forma de relacionarnos con el patrimonio funerario. Los muchos ángeles, arcángeles y querubines que nos acompañan en nuestros recorridos por estos espacios nos recuerdan que estamos pisando los senderos de una Jerusalén celestial actualizada. [1]

[1] Cirlot, Juan Eduardo: “DICCIONARIO DE SÍMBOLOS” EDITORIAL LABOR, S.A. Novena edición, segunda en Colección Labor: 1992 





sábado, 11 de octubre de 2025

RUBEN G. BANFI. Arquitectura funeraria: el octógono y las construcciones de ocho lados.

RUBEN G. BANFI. Arquitectura funeraria: el octógono y las construcciones de ocho lados.

Fotos personales tomadas 2 de abril 2022 y el 27 agosto 2025
En la arquitectura funeraria tenemos que tomar muy en serio la simbología del plano octogonal o de ocho lados de muchos monumentos funerarios. Su relación con las pilas bautismales cristianas es evidente y nos revela una forma de comprender la muerte. De la misma forma que muchas pilas bautismales tiene ocho lados para simbolizar el nacimiento a una nueva vida, a una vida perfecta de discípulo del Evangelio, la muerte también y en forma paradójica se la puede, a través del sentido de esta simbología, interpretar como el nacimiento a una vida que ya no tendrá final.
De la misma manera que el octógono simboliza la nacimiento a la vida eterna que un nuevo miembro de la comunidad cristiana alcanza a a través de las aguas de este sacramento, no podemos olvidar que también simboliza la muerte a todo aquello que se opone al plan de Dios. Por lo tanto el concepto de nacimiento y muerte están claramente unidas en la mentalidad de quienes utilizan esta simbología y que nos da una clave para enriquecer la interpretación del octógono en el lenguaje funerario.
Es muy posible que la interpretación simbólica del número ocho tenga una estructura casi de arquetipo ya es su uso es casi universal como símbolo del equilibrio cósmico. Es el número con el cual se representa la rosa de los vientos y frecuentemente es el número de las ruedas de diferentes medios de transporte. También encontramos el número ocho en los pétalos de diversas flores utilizadas en el simbolismo funerario como es la flor de loto. En las estructuras arquitectónicas el octógono o el número ocho tiene una situación de mediación entre el cuadrado que sostiene las cúpulas y el círculo de estas que se interpreta como una mediación entre la tierra y el cielo.
En el pensamiento cristiano el octavo día sucede a los siete días de la semana incluyendo el sábado según la estructura simbólica del pensamiento del Antiguo Testamento. El ocho es un preanuncio de la vida futura, que de la misma forma que en ese octavo dia se ubica la resurrección de Cristo, por medio de una estructura de ocho lados se espera repetir esa epifanía, ese acontecimiento primordial. El número siete se la relaciona con el Antiguo Testamento mientras que el ocho es parte del Nuevo Testamento.
El número ocho no necesariamente se la tiene que interpretar como una cifra matemática sino es aquello que simbólicamente supera al número séptimo relacionado con el pasado superado y se lo usa para revelar la vida a la cual están destinados los justos. El octavo día simboliza también la transfiguración de la realidad y la vida personal de cada individuo a imitación de la transfiguración de Cristo tal como lo relata el Evangelio de Mateo 17, 1-3: “17 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de Santiago, y se fue aparte con ellos a un cerro muy alto. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su cara brillaba como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz. En esto vieron a Moisés y a Elías conversando con Jesús”. Es interesante prestar atención que esta transfiguración se realiza en un cerro o monte que seguramente se lo puede relacionar con un elemento arquetípico que nos puede llevar a pensar en todos los podios o elevaciones de muchos monumentos funerarios también ocupan ese lugar mental del cerro o montaña sagrada. [1]
[1] CHEVALLIER, Jean, bajo la dirección y GHEERBRANT, Alain, colaboración. “Diccionario de los Símbolos”. Herder Editorial S.A. Barcelona. 2007 





viernes, 10 de octubre de 2025

MANUEL ALFREDO VETRONE. Cúpula octogonal, querubines de victoria y pilastras apuntando al cielo.

MANUEL ALFREDO VETRONE. Cúpula octogonal, querubines de victoria y pilastras apuntando al cielo.

Fotos personales tomadas el 12 de septiembre de 2020.
Es importante, al caminar por los senderos de este museo al aire libre, darle tiempo a estas obras arquitectónicas tan llenas de mensaje simbólico.
En este caso, además de una interesante cúpula, tenemos una fecha: 1902 que nos permite con seguridad ubicarnos en el tiempo de su construcción . Esta fecha esta rodeada de una corona que puedo imaginar de nomeolvides con esa promesa de recordar y nunca olvidar. A ambos lados y como casi acróteras dos llamas votivas con toda el simbolismo del fuego y de las llamas. Debajo el nombre del jefe de familia.
Sobre la puerta ángeles de la jerarquía de los querubines como portadores de coronas de triunfo y antorchas invertidas que proclaman que aún en medio de las tinieblas la luz de la memoria continúa iluminando. Las columnas corintias que acompañan la escena crea una atmósfera de cierto gozo y sentimientos positivos.



miércoles, 8 de octubre de 2025

LA ALEGORIA NO ES UN SÍMBOLO NI UNA METAFORA, TAMPOCO UN SIGNO.

LA ALEGORIA NO ES UN SÍMBOLO NI UNA METAFORA, TAMPOCO UN SIGNO.

Fotos personales 1º) Santiago Devoto. Alegoría de la amistad. 19 de junio 2025. 2º) Gardey. Alegoría virtud teologal de la caridad. 29 marzo 2025. 3ª ) Alfredo Leonardo Goti: Alegoría de la amistad. 3 marzo 2925. 4ª) Félix T. Muñoz. Alegoría de la Caridad. 4 mayo 2925

En el lenguaje funerario muchas veces es complicado y difícil tener claro la diferencia entre alegoría, signo y símbolos. Las alegorías son representaciones artísticas que pueden aparecer en ilustraciones o en obras de arte en múltiples contextos. En la literatura es importaste diferenciar metáfora de alegoría. Son procesos de simbolización que se realizan en forma conscientes y no son parte de los arquetipos. En general se puede tomar como regla general que viven un intenso antropomorfismo, es decir, que asumen representaciones personificadas.

Las alegorías han tenido un uso intenso en la Grecia clásica, de allí pasan a la cultura romana clásica y el Renacimiento junto con el Barroco retomaron su uso. Es importante tener en claro que las alegorías no son símbolos a pesar que en algunas representaciones simbólicas pueden aparecer símbolos como es el caso frecuente del caduceo de Mercurio o de Esculapio en las alegorías relacionadas con la medicina, farmacia o comercio.

Los símbolos remiten a una forma trascendente de mensaje mientras que la alegoría agota su mensaje en sí misma, en una situación próxima al signo convencional que también es producto de una acción deliberada y consciente. Muchas veces esa humanización o proceso antropomórfico de la alegoría hizo necesario el uso de un atributo como para poder determinar su identidad, tal el caso de las virtudes teologales donde la esperanza se la identifica porque tiene el atributo del ancla, mientras que la fe se aferra a la cruz y la caridad aparece con un niño amamantado en su pecho y rodeada de otros a sus pies.

En la mitología griega y romana podemos encontrar divinidades alegóricas como la Fortuna, la Venganza, la Libertad o el Trabajo. Esta relación entre mitología y alegoría es muy estrecha. En el lenguaje funerario es frecuente encontrar a la muerte como una imagen alegórica al igual que la eternidad, la amistad, el dolor o la tristeza. Algunas alegorías, sin dejar su aspecto antropomórficos pueden junto a sus atributos asumir acciones para fortalecer su significado como la victoria que levanta una corona de laurel que es un símbolo, o la justicia que levanta una balanza que es símbolo de equidad.

En el lenguaje funerario contemporáneo tenemos la personificación de la industria, la ganadería, la república o el comercio como nuevas formas de alegorías adaptadas a los cambios sociales o económicos.[1]

 [1] CIRLOT, Juan Eduardo. “Diccionario de Símbolos”. Editorial Labor S.A. Barcelona 1992. 







martes, 7 de octubre de 2025

YGNACIO FREYRE. ARQUITECTURA FUNERARIA. El baldaquino o la protección celestial.

 

YGNACIO FREYRE. ARQUITECTURA FUNERARIA. El baldaquino o la protección celestial.

Fotos personales tomadas el 3 de mayo de 2024

ARQUITECTURA FUNEARIA. El baldaquino o la protección celestial.

La arquitectura funeraria al igual que la religiosa utiliza frecuentemente aquello que se denomina baldaquino, dosel o palio que es un breve techo tanto de piedra como también puede ser portátil y es utilizado al desplazar el Santo Sacramento tanto interna como externamente a la iglesia o sobre una personalidad destacada. Esta protección que se sostiene con cuatro columnas se las utiliza para resaltar la importancia de un altar o de una tumba. En algunas comunidades religiosas se asocia este elemento con el símbolo del cielo protector en el microcosmos. [1]

[1] BIEDERMAN Hans. “Diccionario de Símbolos”. Paidós Ibérica S.A. Barcelona. 1993





domingo, 5 de octubre de 2025

LUÍS R. GUELFO. La luz mediadora que comunica y transfigura

LUÍS R. GUELFO. La luz mediadora que comunica y transfigura.

Fotos personales tomadas el 27 de agosto de 2025.
Los vitrales forman una parte importante del patrimonio funerario y son un gran libro y recurso informativo que nos permite conocer la espiritualidad de un momento determinado de la historia. Son una combinación importante de devoción, teología, arte y técnica que ha permitido un diálogo entre lo divino y lo humano mediado por el color, la luz solar y arte. Se constituyen como grandes tapices o frisos que en forma dinámica intentan compartir un mensaje.
Siempre y en forma renovado nos podemos preguntar sobre el papel que este elemento juego en la construcción de un lenguaje simbólico funerario. Más allá de la técnica con la cual han sido construidos el aspectos más importante es considerar la figura que se ha escogido para ser un elemento activo en la mediación entre esa luz que viene desde lo alto y desde afuera y el interior que es el objetivo de esa iluminación.
Son verdaderas obras de arte que unen un aspecto estético con la devoción y el pensamiento teológico de una familia o comunidad. Las historias tomadas en general de las Escrituras cristianas colocan una aspecto de la vida del mismo Jesucristo, o de la Virgen María y de muchos santos para simbolizar una acción de presencia y acompañamiento que la trama de color profundiza. Son una forma de hacer próxima una presencia celestial deseada y esperada.
Los vitrales funerarios intentan poner en contacto y diálogo tanto un espacio como a las personas que los contemplan y por ellos se sienten iluminados. Su época de mayor esplendor lo podemos ubicar en el siglo XII con la aparición de la arquitectura gótica y su aplicación se mantiene con cambios de estilos hasta el presente.
Estas especies de páginas de un libro de devoción intentan con la luz solar fortalecer un mensaje simbólico importante. Una investigación integral de los vitrales que forman parte del patrimonio funerario nos puede permitir o facilitar descifrar ese libro de pensamiento teológico y de devoción de quienes han escogido la escena bíblica que se desea hacer presente o la intermediación de vírgenes, mártires y santos escogidos para cumplir esa misión.
Cada vitral es la narración de una historia con mensaje que van más allá de la estético o de una función práctica. Son verdaderas herramientas educativas que nos permiten conocer gran parte de la simbología funeraria. Nada es neutro en su composición. Cada color cumple una función en la comunicación de ese mensaje. El azul asociado tanto con lo celestial como con la pureza y piedad de la Virgen María. El rojo siempre se lo relaciona con la pasión de Cristo y con el sentimiento de sacrificio y martirio. Estamos frente a un código cromático muy detallado que siempre intenta comunicar una presencia utilizando esta interacción entre luz, el tema del vitral y la fuente de esa iluminación nos llevan a pensar en lo trascendente y como esa luz puede transfigurar un espacio.
En estos vitrales vemos en el centro la representación del dogma de la Inmaculada Concepción con nubes y querubines a sus pies que cumple una función mediadora importante acompañada a la derecha por la imagen de san José a quien podemos identificar por llevar como atributo una vara de azucena o un lirio como símbolo de su pureza. A la izquierda vemos otro santo convocado para esta función de iluminación, mediación y transfiguración. 




SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario. Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026 LA MEDIACIÓN DEL PATRIMONI...