sábado, 19 de julio de 2025

SOBRE PILASTRAS, COLUMNAS, VERTICALIDAD Y SIGNIFICADO SIMBÓLICO FUNERARIO.

SOBRE PILASTRAS, COLUMNAS, VERTICALIDAD Y SIGNIFICADO SIMBÓLICO FUNERARIO.

Fotos personales tomadas el 19 de junio de 2025
Es muy posible que las PILASTRAS y columnas sean el elemento de la arquitectura funeraria a las que se le presta menos atención. Para intentar reparar ese negacionismo intentare reflexionar sobre ellas. Por un lado por su naturaleza vertical en el lenguaje simbólico se les asocia con el ‘eje del mundo’ alrededor del cual se organiza la creación. Representan el equilibrio y la armonía porque siempre aparecen a ambos lados de la fachada en números pares. El número de pilastras o columnas también pueden tener un significado simbólico. Igualmente su verticalidad, al igual que la simbología de los cipreses, se las relaciona con el impulso ascendente y como un elemento de la espiritualidad funeraria. En el imaginario funerario se las puede relacionar con fuerzas opuestas pero que al sostener el dintel producen la estabilidad, no solo de la arquitectura sino simbólicamente del universo mismo. Se las relaciona en este relato con el árbol de la vida y el árbol de la muerte. En la mirada simbólica judeo cristiana las de un lado pueden representar la misericordia divina y la del lado opuesto las de la ley y el deber. La puerta en este contexto interpretativo puede simbolizar el paso de un tiempo natural a un tiempo que no tiene final y de un espacio cotidiano a un espacio con una significación trascendente. Al tener un capitel con hojas de acanto el mensaje de la deseada eternidad se fortalece. Debajo de la cartela con el nombre del titular de este monumento funerario podemos ver nuevamente hojas de acanto que le da consistencia al mensaje de la puerta como entrada a este tiempo eterno. La relación entre los símbolos construye un mensaje unificado y sin dispersión de sentido. Debajo de este acanto vemos un posible ángel que el deterioro no me permite afirmarlo y que en sus manos, tanto izquierda como derecha, sostiene unos arabescos semejantes a unas cintas sin principio ni fin que repiten el tema central de la eternidad añorada. Sin pretender agotar la interpretación de estos símbolos a ambos lados de este posible ángel vemos dos flores de cuatro pétalos que se puede interpretar como los cuatros puntos cardinales unidos por un centro al que le podemos dar una significación diversa. A un lado de este conjunto y acompañando la apertura de la puerta vemos palmas de roble a la izquierda y laurel a la derecho. Toda esta arquitectura es coronada por una cúpula con su mensaje protector que nos remite a una cúpula celestial. Por supuesto queda para otra oportunidad analizar el tímpano con esa hermosa corona acompañada por dos capullos de amapolas y con significativas acróteras en sus vértices. Es asombroso la forma en que en un pequeño espacio se desarrolla todo un mensaje compartido con quienes desean desentrañarlo.
Recomiendo ampliar conocimientos consultando los muchos diccionarios dedicados a símbolos como es el realizado por Juan Eduardo Cirlot: "Diccionario de Símbolos" Editorial Labor. Barcelona. 1992.





viernes, 18 de julio de 2025

J.B. GIRALDES. La nueva historiografía funeraria: La Escuela de los Anales.

J.B. GIRALDES. La nueva historiografía funeraria: La Escuela de los Anales.

Fotos personales tomadas el 19 de junio de 2025
La renovación de la historiografía en general y su aplicación a las investigaciones y estudio del patrimonio funerario han hecho un aporte enorme en la forma de comprender ese registro histórico al integrar los aportes que están realizando otras disciplinas sociales como la sociología, la economía, la geografía y la psicología. El aporte realizado por la conocida Escuela de los Annales que desde 1929, encabezado por los historiadores Lucién Febvre y Mar Bloch ha permitido construir otra mirada sobre el patrimonio funerario mundial. Uno de los más importantes aportes de esta corriente historiográfica es la interdisciplinariedad. Esta característica ha permitido superar la forma de trabajar de la historiografía positivista centrada en los acontecimientos políticos y bélicos, dando especial relieve a las diversas biografías de los principales protagonistas, dejando en las sombras a los demás grupos participantes. Otro de los grandes aportes es el análisis de los procesos histórico en lo que se llama la historia de la larga duración, superando concentrar la mirada en acontecimientos aislados, puntuales o fragmentados. Philippe Ariès, en su conocida bibliografía es un exponente de esta forma de estudiar la evolución de las actitudes mentales que a lo largo de grandes períodos revela el patrimonio funerario. Tomando como objeto de estudio el Cementerio de la Recoleta, encontramos una unidad de tiempo de 200 años que comprende su fundación en 1822 hasta el presente en el cual la mentalidad social y comunitaria en la forma de expresar su relación con la muerte se ha transformado. Es evidente, aplicando esta metodología historiográfica, que el núcleo de la investigación es comprender las estructuras mentales que hay debajo de cada estilo arquitectónico o de cada placa conmemorativa funeraria. Ese patrimonio es la documentación tangible que permite acceder a una realidad intangible de inmensa riqueza y diversidad. Todo cementerio es un refleja de una realidad social, cultural, religiosa o política que pide un análisis integral, totalizador, relacionado con ese contexto. Se promueve una forma de hacer historia mucha más interpretativa de mentalidades en lugar de estar centrada en biografías y en batallas porque el nuevo aporte nos permite diversificar temas y énfasis. 






miércoles, 16 de julio de 2025

GERÓNIMO VIACABA. La pila bautismal y los monumentos funerarios unidos en la simbología cristiana

GERÓNIMO VIACABA. La pila bautismal y los monumentos funerarios unidos en la simbología cristiana

Fotos personales tomadas el 11 de mayo de 2025
Desde una perspectiva simbólica cristiana podemos fácilmente relacionar el baptisterio con el monumento funerario. Ambos se encuentran en los extremos de la existencia humana pero pueden comprender similar simbología. A lo largo de la historia en las comunidades cristianas ambos espacios ha gozado de una importancia extrema. El primero está rodeado de gestos litúrgicos y de elementos simbólicos que fortalecen la incorporación a la iglesia de un neófito. Considero interesante recordar que la palabra neófito en griego significa una nueva planta y con ella entramos en el mundo amplio y profundo del herbario cristiano. Ambos elementos, el baptisterio y el monumento funerario, en sus diversos aspectos nos llevan a reflexionar de lo que llamamos el nuevo nacimiento que se pueden aplicar, desde la perspectiva cristiana, a ambos momentos, incluyendo todos los elementos simbólicos. Los textos que se aplican para comprender el bautismo también se pueden utilizar para comprender la muerte. Considero que para ambos momentos de la vida podemos aplicar el texto tomado del Evangelio de Juan 3, 6, 11-15 que dice: “6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es…11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? 13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, 15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. También podríamos aplicar textos tomados de los escritos del apóstol Pablo que dicen en la Carta que escribió a los cristianos que vivían en la Ciudad de Roma 6, 3-11: 3¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4Porque somos sepultados con Él en la muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la semejanza de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Él, para que el cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7Porque el que ha muerto, libre es del pecado. 8Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él; 9sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. 10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez; pero en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos en verdad muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Estas afirmaciones tiene consecuencias visibles en lápidas, epitafios, arquitectura y simbología en los monumentos funerarios de este cementerio De la misma forma en que estos textos nos hablan que el bautismo es el nacimiento a una nueva vida, la muerte desde la perspectiva cristiana es el nacimiento a otra nueva vida. Los vitrales, puertas, altares, reclinatorios, cruces, escalones y cada elemento que forman parte del repertorio patrimonial de un cementerio intenta expresar este pensamiento. Es importante prestarle atención al OCTÓGONO ya que muchas pilas bautismales tienen ocho lados para simbolizar el nacimiento a la vida perfecta y varios monumentos funerarios en este cementerio también tienen ocho lados para simbolizar que la muerte conduce al nuevo nacimiento de otra vida perfecta.
Me ha sido de mucha utilidad consultar el siguiente texto que me permitió abrir nuevos caminos de reflexión: "Símbolos y signos cristianos, litúrgicos y religiosos (Primera parte). cuyo autor ha sido CARD. J. A. M. ESTEVEZ. y que fue publicado en Cuadernos Monásticos 165 (2008) 155 - 179 






martes, 15 de julio de 2025

VICTORINO SÁNCHEZ. Sobre lápidas y epitafios funerarios.

VICTORINO SÁNCHEZ. Sobre lápidas y epitafios funerarios.

Foto personal tomada el 29 de marzo 2025.
Esta lápida cumple con todos los requisitos que la Inteligencia Artificial le atribuye. En primer lugar este mármol rectangular está colocado sobre la sepultura que contiene la memoria de varios miembros de esta familia indicando sus nombres y fecha de fallecimiento como información relacionada con cada una de estas personas. Aparentemente en la parte superior tiene una inscripción en latín que es problemática pero no imposible de descifrar. Está inscripción sería lo que se denomina ‘epitafio’. Son frecuentes esta lápidas funerarias que podemos ubicar en los primeros años de uso de este cementerio y se las consideraba como suficiente para identificar y honrar a los difuntos. En general todas las lápidas tiene esta forma y están colocadas a ras del suelo pero en algunos casos las podemos encontrar en forma vertical y apoyada sobre un muro. En general están realizadas sobre mármol blanco. Es digno de ser destacado que aparentemente esta lápida indica que es una tumba familiar ya que hay diversos nombres y fechas de fallecimiento y no todos llevan el mismo apellido. A diferencia de otras lápidas esta no lleva ningún grabado o relieve que pueda agregar un elemento simbólico. Al pie de esta lápida vemos la inscripción Q.E.P.D. que nos permite pensar que es un ejemplo como mentalmente se consideraba a la muerte como un tiempo de descanso en espero de tiempos mejores. La muerte es asimilada al dormir y soñar. 




VALENTÍN VIRASORO. HERBARIO. La simbología funeraria de los árboles.

VALENTÍN VIRASORO. HERBARIO. La simbología funeraria de los árboles.

Fotos personales tomadas el 17 de diciembre de 2024.
SIMBOLOGÍA FUNERARIA DE LOS ARBOLES.
Toda la vegetación y en especial los árboles tienen un lugar importante en la simbología funeraria. La estructura y forma de un árbol que hunde sus raíce en lo más profundo de la tierra y eleva su follaje hacia el cielo permitió considerarlo como un elemento que une dos espacios o dos mundos, que es un puente entre el arriba y el abajo y ser en definitiva un mediador entre esos espacios. Muchos árboles por su ubicación o sus dimensiones se les concedieron tanto en los relatos mitológicos o en las escrituras cristianas un carácter de revelador de una presencia sagrada o una conexión entre lo secular y lo sagrado. Igualmente se asoció a muchos árboles como indicando el eje del mundo o de la realidad alrededor del cual se organizaba tanto la sociedad y sus valores como el mismo cosmos. Es importante recordar que en el centro mismo del paraíso bíblico encontramos el árbol de la sabiduría. La misma cruz de Cristo se la asimiló al árbol de la vida, que como un modelo de santidad que permite recuperar las virtudes de ese árbol del paraíso. El ciclo de toda la vegetación y la de los mismos árboles es un símbolo de las etapas de la vida que comprende el nacimiento, desarrollo, muerte y retorno o resurrección. Algunos relatos nos dicen que la madera de la cruz de Cristo fue hecha con la madera de aquel árbol legendario del comienzo de los tiempos. En la iconografía funeraria muchas veces la cruz es representada con forma de troncos y ramas. También es frecuente encontrar la representación de la genealogía de Jesucristo como un árbol. [1]


[1] BIDERMAN, Hans. “Diccionario de Símbolos”. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona. 1992. 



domingo, 13 de julio de 2025

JUAN B. BRIVIO. Obra del escultor y fotógrafo JUAN ZURETTI.

JUAN B. BRIVIO. Obra del escultor y fotógrafo JUAN ZURETTI.

Fotos personales tomada el 11 de mayo 2025.
Es importante poder construir un catálogo razonado de los escultores y arquitectos cuyas obras forman parte del patrimonio cultural tangible de este cementerio que por el momento no he encontrado. Son varias las obras de este creador que hasta el momento he podido detectar entre las placas conmemorativas.
RECURSO BIBLIOGRÁFICO.
JUAN ZURETTI (1877-1959). Artista, escultor y fotógrafo.
(Fue fotógrafo de la Cámara de Diputados durante el período 1920 a 1940, en el cual se dedicó a retratar a los legisladores de la época). Nació en Buenos Aires el 8 de agosto de 1877 y falleció en la misma ciudad el 8 de diciembre de 1959.
Estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes y con el fotógrafo Vizioli. Investigador de los efectos de la luz y un eximio retratista, tuvo su taller y estudio en calle Florida 528 de la ciudad de Buenos Aires, siendo un lugar de encuentro de personalidades y artistas. Amigo de Benito Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto.
El 12 de junio de 1930, Juan Zuretti fue homenajeado como Hijo Adoptivo de la República de la Boca "por ser el Mejor Fotógrafo del mundo", ese día se festejó el 2º aniversario de esa república inventada. Se hizo una gran fiesta en el barrio y los homenajeados pasearon en una carroza durante los festejos.
De vasta producción en pinturas, esculturas y fotografías, vio premiadas sus obras entre 1910 y 1924. En 1957 realizó su última muestra individual.
Como fotógrafo obtuvo distinciones en América y Europa. Concurrió al Salón Nacional en 1911, 1914, 1915 y 1930 en escultura. Obtuvo el Gran Premio en la Exposición del Centenario en 1910. Su trabajo en mármol El Beso, hoy en el Museo Municipal de Buenos Aires mereció el Gran Premio en Sevilla en 1928.
En una nota periodística de 1957, en La Razón, el artista comentaba: “Nunca me abatí. Hasta llegué a poner el taller en un galponcito detrás del cual acampaba el circo Shangri-Lá. Cuando trabajaba tenía a mis espaldas seis leones”.
Su última exposición retrospectiva la realizó en Buenos Aires al cumplir 80 años de edad. Autor de bustos de Sarmiento, Rivadavia, Augusto Montes de Oca, Sebastián Vera, Remedios Escalada, entre otros. Su óleo del General San Martín con su hija Mercedes fue adquirido por la Cámara de Diputados. Autor de los monumentos a Sarmiento y Mitre en Lobería, Prov. Bs. As., Monumento a Domingo F. Sarmiento en Chivilcoy, Prov. Bs. As. y a San Martín en Mina Clavero, Córdoba.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario.

SICILIANO Y CAREY. Cúpulas. La mediación del patrimonio funerario. Fotos personales tomadas el 5 de marzo de 2026 LA MEDIACIÓN DEL PATRIMONI...